Yemen: «Repartían pan y les respondieron con disparos»

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La Iglesia lamenta la indiferencia del mundo tras el asesinato de cuatro religiosas en Yemen.

Königstein, 15-03-2016. La Iglesia católica en la Península Arábica lamente la indiferencia de la opinión pública mundial frente a las religiosas asesinadas en Yemen. Cuatro religiosas pertenecientes a la orden de la beata Madre Teresa, que trabajaban cuidando a personas de la tercera edad y discapacitadas, así como 12 colaboradores fueron asesinados a comienzos de marzo en Adén, supuestamente por extremistas islámicos. Desde entonces se desconoce el paradero de un religioso procedente de India. En una conversación mantenida con la Fundación Pontificia Internacional Aid to the Church in Need (ACN), Mons. Camillo Ballin, el Obispo responsable del norte de la región, comentó que ni los medios de comunicación ni la política han mostrado interés alguno por lo sucedido. «Nadie se ha movido. No interesa cuando es el cristianismo el que es atacado. Es la misma situación de Jesús: todos le han abandonado. Así sucede ahora con la Iglesia» (Nessuno si e’ mosso. Non interessa quando e’ il cristianesimo che e’ attaccato. E’ la stessa situazione di Gesù, tutti lo hanno abbandonato. Così e’ per la Chiesa.) Mons. Ballin, que dirige la Vicaría Apostólica de Arabia del Norte, con sede en Bahréin, declaró que un musulmán normal no puede aprobar esta masacre. (Un musulmano normale non può approvare questo massacro.)

El italiano Ballin subrayó que las cuatro religiosas de la Madre Teresa fueron asesinadas por odio a la fe cristiana. (Mentre mi sembra chiaro che queste quattro suore di Madre Teresa siano state uccise in odio alla loro fede cristiana.) «Por ello se les puede denominar sencillamente mártires». (Quindi le chiamerei semplicemente “martiri”.)

De este modo, las religiosas —continuó diciendo Mons. Ballin— se vienen a añadir a las tres hermanas de la misma Orden que fueron asesinadas en 1998 en Yemen. (Esse vanno ad aggiungersi alle tre loro consorelle uccise, sempre nello Yemen, a bastonate nel 1998.) «La comunidad de la Madre Teresa tiene en Yemen siete religiosas que se pueden denominar claramente, según creo, “mártires”». (La congregazione di Madre Teresa ha nello Yemen ben sette suore che credo si possano qualificare semplicemente come “martiri”.)

Mons. Ballin ve el martirio de las religiosas como expresión de la fuerza viva de la congregación de las Misioneras de la Caridad, fundada por la Madre Teresa. «El martirio de estas religiosas nos confirma que su congregación continua estando cerca de Jesús, pues quien se acerca a Jesús está siempre unido a su pasión y muerte, seguidas de la resurrección». En este sentido, los cristianos de la región están llamados a testimoniar a Jesús sufriendo violencia, continuó diciendo Mons. Ballin. (I cristiani sono chiamati a testimoniare Gesù soffrendo la violenza.)

(Il martirio di queste sorelle ci conferma che la loro congregazione continua ad essere vicina a Gesù, perché chi si avvicina a Gesù è sempre coinvolto nella sua passione e morte, seguita dalla risurrezione.)

El camino de los cristianos es el de Cristo; es decir, el de la cruz, la muerte y la resurrección, añadió Mons. Ballin.

(La via del cristiano è quella di Cristo, cioè della croce, morte e risurrezione.)

«Estas religiosas dieron pan a los yemenitas musulmanes, ancianos y discapacitados, que habían recogido en su centro. A cambio recibieron disparos. Pero Dios no está ausente; lo ve todo y sabe lo que hace. Estos fanáticos que han perpetrado un crimen tan horrible, en el fondo han declarado al mundo entero que estas religiosas estaban muy cerca de Jesús, hasta el punto de participar en su mismo final, de ser asesinadas».

(Queste suore davano pane agli Yemeniti musulmani anziani o handicappati ricoverati in quella struttura e hanno ricevuto in cambio fucilate. Ma Dio non è assente, vede tutto e sa quello che fa. Questi fanatici che hanno perpetrato un crimine così orribile hanno, in fondo, dichiarato al mondo intero che queste suore erano molto vicine a Gesù, fino al punto che hanno fatto la sua stessa fine, essere uccise.)

Pero la muerte de estas hermanas no es su fin, como tampoco la muerte de Jesús fue su fin. «Le siguió la resurrección», declaró el Obispo. (La morte di queste suore non è la fine, come la morte di Gesù non è stata la sua fine. Ne è seguita la risurrezione.)

«Así también es para estas religiosas. Su sacrificio no es solo para su resurrección personal, sino también para su congregación y para aquellos a los que han servido, para el Yemen y para sus asesinos».

(Così è anche per queste suore. Il loro sacrificio non è solo per la loro risurrezione personale ma è anche per la loro Congregazione, per i loro assistiti, per lo Yemen e per i loro uccisori.)

Solo Dios puede entrar en el corazón de estos fanáticos inhumanos. «Estoy convencido de que el sacrificio de estas religiosas es precioso también para esos corazones de piedra, que continúan difundiendo el odio y la maldad».

(Solo Dio può entrare nei cuori di questi fanatici disumani e sono convinto che il sacrificio delle suore è stato prezioso anche per questi cuori di pietra che continuano a spargere odio e malvagità.)

Actualmente, Yemen se ve azotado por un conflicto sangriento, en el que influyen las rivalidades tribales y religiosas. Según datos proporcionados por las Naciones Unidas, más de 2,4 millones de personas han huido a otros lugares dentro del país. Desde marzo de 2015, el país vecino, Arabia Saudí interviene a favor del gobierno, atacado por los rebeldes Huthi. Sobre todo en el sur del país actúan grupos yihadistas. En diciembre, una iglesia católica fue destruida por una explosión causada por yihadistas.

Por Oliver Maksan, press@acn-intl.org

Posted on 18 marzo, 2016 in Noticias

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