Víveres para 1.500 familias desplazadas, asentadas en las afueras de Damasco

El 13 de marzo de 2017 fue un triste aniversario, pues desde hace seis años una terrible guerra viene asolando Siria. En aquel aniversario había 6,3 millones de desplazados internos y 13,5 millones de personas dependían de ayuda humanitaria, lo cual equivale a tres cuartas partes de la población actual. Además, unos 5 millones de sirios estaban oficialmente registrados como refugiados en los países vecinos. Muchos niños solo conocen la guerra y la huida.

El Patriarcado greco-católico melquita de Damasco nos ha pedido que lo ayudemos a proveer con víveres a las 1.500 familias desplazadas que se han refugiado en los alrededores rurales de Damasco. El objetivo es que cada familia obtenga durante tres meses alimentos básicos como leche para niños, lentejas, azúcar, té, aceite, conservas y demás productos. Quince voluntarios se encargan de distribuir los víveres en tres centros. A las familias más necesitadas se las contacta una por una para que sepan dónde y cuándo recoger los alimentos.

El P. Maher Masour, que es quien dirige el proyecto, nos escribe: “Resulta tan triste presenciar cómo viven estas familias en condiciones infrahumanas y despojadas de su dignidad, llenas de temores por el hoy y el mañana, los adultos, pero, sobre todo, los niños. Vuestra ayuda es para nosotros un signo de solidaridad y amor para con los más pobres entre los pobres, y también es un gesto que infunde esperanza en los hermanos y hermanas que sufren, pues demuestra que no han sido olvidados”.

Nosotros contribuimos con 170.000 euros, a saber, unos 38 euros por familia y mes.

Posted on 11 abril, 2017 in Varios

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