Un vehículo para el Centro Nacional de Formación de Catequistas en Khushpur

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Khushpur es el pueblo católico más numeroso de Pakistán, al que, medio en broma, también llaman el “Vaticano paquistaní”. El pueblo se encuentra a 40 kilómetros al sur de Faisalabad y fue fundado en 1902 por unos misioneros belgas. Por entonces, allí no había nada de nada: no había atención médica ni carreteras, ni mucho menos electricidad o teléfono, y todo estaba infestado de culebras. Sin embargo, en el transcurso del tiempo, este lugar con sus 8.000 católicos y una vida de iglesia extraordinariamente activa se convirtió en la espina dorsal de la Iglesia Católica paquistaní. Hasta hoy, esta comunidad católica ha dado a la Iglesia dos Obispos, 35 sacerdotes, cien religiosas y varias religiosas. Además, Khushpur cuenta con una escuela, una iglesia y un convento de las Dominicas.

 

De Khushpur era también originario Shahbaz Bhatti, el ministro católico de las Minorías asesinado el 2 de marzo de 2011 a la edad de 42 años. De camino al trabajo, unos hombres enmascarados hicieron fuego a mansalva contra su coche por su lucha contra la ley antiblasfemia. Un grupo talibán admitió haber perpetrado el atentado. En la actualidad, Shahbaz Bhatti descansa en su lugar de origen, y su tumba siempre está cubierta de pétalos de rosa. A las tres semanas de su asesinato, la Conferencia Episcopal Paquistaní solicitó oficialmente al Vaticano que lo incluyeran en la lista de los Mártires de la Iglesia Universal. Hasta su última entrevista, el ministro no dejó de declarar que su compromiso era su forma de dar testimonio de Cristo.

 

Desde 1952, Kushpur cuenta también con el Centro Nacional de Formación de Catequistas, que recibe el apoyo de Aid to the Church in Need (ACN). Este centro lo dirigen desde 1965 los Hermanos de La Salle, y de él ya han salido 900 nuevos catequistas. En la actualidad, 42 varones cursan allí una formación de tres años de duración. Estos futuros catequistas provienen de todo Pakistán y, cuando finalicen sus estudios, retornarán a sus diócesis de origen para servir a sus Iglesias. Dado que muchas parroquias abarcan grandes territorios y porque casi siempre se componen de varios pueblos que, a su vez, suelen estar muy alejados entre sí, los catequistas desempeñan un papel crucial en la transmisión de la fe, pues los sacerdotes no pueden estar en todos los sitios al mismo tiempo.

 

Pese a su importancia para la Iglesia Católica paquistaní, el pueblo de Khushpur está algo aislado y resulta difícil acceder a él debido al mal estado de las carreteras. Por este motivo, necesitan un vehículo para, por ejemplo, transportar a enfermos a la consulta del médico o al hospital, para hacer las compras o para llevar a los futuros catequistas a las diferentes parroquias en las que realizan las prácticas que forman parte de su formación. El viejísimo coche del centro supone un gasto constante porque gasta mucha gasolina y se avería con mucha frecuencia. Por esta razón, el Hno. Sajid Basir, director del centro, nos ha pedido ayuda y nosotros queremos apoyarlo con 12.000 euros.

Posted on 11 abril, 2016 in Noticias

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