Un sistema de energía solar para una parroquia carente de electricidad en Haití

Haití es uno de los países menos desarrollados del mundo, que, además, atraviesa una inestable situación política. Su recuperación del grave terremoto que devastó las islas en 2010 es lenta: en muchos lugares todavía no se han restablecido las infraestructuras, muchos edificios no han sido reconstruidos y el suministro de electricidad no cubre todo el territorio. También en Marmelade, a 32 kilómetros al sur de la ciudad portuaria de Cap-Haïtien, rara vez hay luz eléctrica. En Haití, la electricidad es un lujo, pero, para los 30.000 habitantes de Marmelade, es un lujo inimaginable. Esta localidad es extremadamente pobre, y su población sobrevive como puede con el cultivo del campo y la cría de animales.

Desde septiembre de 2013, el P. Méhu Charles Joseph asiste a la parroquia católica de la Inmaculada Concepción en el barrio de Platon. Por desgracia, la falta de electricidad limita mucho las actividades parroquiales, pues no hay luz para la Misa matinal y para los actos de la tarde-noche. Por esta razón, el P. Méhu ha pedido apoyo a Ayuda a la Iglesia que Sufre para la instalación de un sistema de energía solar que suministre de forma fiable durante 24 horas energía eléctrica. El párroco asegura que así se podrán celebrar las Misas matutinas y los actos vespertinos, y que, además, la energía solar hará posible que muchos alumnos puedan estudiar también cuando se hace de noche. “Somos conscientes de la importancia y el valor de la luz, no en vano es sinónimo de vida”, escribe el sacerdote en su solicitud a la fundación pontificia.

Posted on 14 julio, 2015 in Noticias

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