Túnez: “La mayoría de los tunecinos no es extremista”, P. Sergio Pérez

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Tras el ataque yihadista a turistas occidentales, los cristianos del país se encuentran en estado de shock

Tras el atentado terrorista yihadista contra turistas en Túnez, a finales de la pasada semana, el párroco de la catedral católica de la ciudad de Túnez subraya que la mayoría de los tunecinos no son extremistas. «Tampoco el Gobierno actual desea un Estado islámico de acuerdo con la sharia; todo lo contrario», dijo el Padre Sergio Pérez, procedente de Argentina, en una conversación mantenida el jueves con la Fundación Pontificia Internacional «Ayuda a la Iglesia que Sufre». «Precisamente por esta razón pienso que los yihadistas se han propuesto atacar a Túnez, un país que, a pesar de sus limitaciones, está en el buen camino hacia la democracia y la estabilidad», subraya el religioso, miembro del Instituto del Verbo Encarnado (IVE). «Muy probablemente no quieren que otros países árabes tengan a la vista un buen ejemplo; el mejor modo de conseguir este objetivo es dando en el blanco de la economía tunecina donde más le duele: en el turismo». Después del atentado, en el que fallecieron 38 personas, numerosos turistas abandonaron el país: «esto tendrá graves consecuencias para la economía del país, que ya de por sí está sufriendo»; pero el Padre Sergio también cree que el atentado ha llevado a que las fuerzas no extremistas se unan más.

«Por supuesto que los cristianos de Túnez se encuentran en estado de shock como consecuencia de la masacre; algunos tienen también miedo. Pero confío en las autoridades, que ahora quien evitar a toda costa que, por ejemplo, la catedral o el Obispo se conviertan en blanco de un atentado yihadista. Un ataque así sería nefasto para la reputación del país; por ello han tomado las necesarias medidas de seguridad». Las medidas de seguridad para instituciones cristianas aumentaron ya —comenta el religioso— después del ataque al Museo del Bardo de Túnez; entonces, los yihadistas mataron a 20 visitantes en este famoso museo. Por ejemplo, se han instalado cámaras de vigilancia en el terreno de la catedral católica y se ha empleado a personal de seguridad, dice el padre Sergio. Según sus informaciones, actualmente no hay amenazas contra instituciones cristianas y, en todo el país, el Estado ha reforzado las medidas de seguridad. Además se han cerrado unas 80 mezquitas en las que los predicadores habían hecho un llamamiento a la violencia. También —prosigue— se están celebrando actualmente actividades interreligiosas contra el terrorismo y el extremismo. En ellas participan representantes del Islam, del judaísmo y del cristianismo. «Me gustaría hacer un llamamiento a los benefactores de “Ayuda a la Iglesia que Sufre” para que recen por Túnez. Es un país pequeño, pero que tiene un pasado cristiano y personas amables. No es casualidad que la Primavera Árabe, con sus deseos de libertad y dignidad, comenzara aquí», declaró el religioso.

La Iglesia católica es la mayor iglesia de Túnez; está representada por un Arzobispo en la capital, Túnez. Diversas comunidades de religiosos ayudan en la labor caritativa de la Iglesia, con escuelas, residencias de estudiantes y centros médicos. Además hay pequeñas comunidades protestantes y ortodoxas. En 2012, el número de cristianos —entre la población de 11 millones de habitantes— se estimaba en unos 25.000, de los cuales aproximadamente 20.000 son católicos, si bien no existen cifras oficiales. « Es cierto que la Iglesia Católica en Túnez está compuesta en su mayoría por miembros extranjeros, pero se siente parte de la historia y del destino de este país”, dice el padre Sergio. Últimamente se ha reducido el número de los cristianos en el país. «El Banco Africano de Desarrollo ha abandonado Túnez y, con él, cientos de familias cristianas, que han trabajado aquí durante más de diez años; pero sigue habiendo estudiantes católicos del África negra, a los que atendemos espiritualmente», añade el padre Sergio.

Las relaciones entre la Iglesia y el Estado están reguladas por un Tratado, que proporciona un status jurídico a la Iglesia y a sus instituciones, muy estimadas, como escuelas y hospitales; pero también le impone límites. «Dentro de este marco, que excluye por ejemplo proselitismo activo, podemos cumplir nuestra misión espiritual». El padre Sergio evalúa positivamente las evoluciones recientes: «la transición política tras la caída de la dictadura ha evolucionado en gran medida conforme a lo previsto. La nueva Constitución no solo garantiza libertad de cultos, sino también plena libertad de conciencia; pero una cosa es la teoría y otra la práctica. Un musulmán que se acerca al cristianismo se ve sometido a una fuerte presión social», dice el religioso. Sin embargo, una y otra vez algunos tunecinos musulmanes se atreven a dar este paso y comparten con nosotros momentos de oración y nos ayudan en algunas obras de caridad. «Las atrocidades cometidas últimamente por el Estado Islámico junto al testimonio del Papa Francisco hace despertar el interés por el cristianismo».«Ayuda a la Iglesia que Sufre» apoya la labor de la Iglesia en Túnez desde hace años. Por ejemplo la Fundación ha financiado la edición de una obra del Padre Silvio Moreno, sacerdote del Verbo Encarnado y vicario de la Catedral de Túnez, titulada “Carthage éternelle”, ayuda a descubrir las raíces cristianas de Túnez. Y últimamente, las religiosas de la comunidad «Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará SSVM» pudieron adquirir un nuevo automóvil con el apoyo de «Ayuda a la Iglesia que Sufre».

 

 

Posted on 10 julio, 2015 in Varios

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