¡Sudán abre la puerta a la Misericordia!

El Año de la Misericordia del Papa Francisco puede ayudar a los refugiados a encontrar la fuerza para perdonar, asegura un Obispo sudanés.

En una conversación con la fundación pontificia ACN, el Obispo de Jartum, Mons. Daniel Adwok, ha dicho que el Año de la Misericordia del Santo Padre puede ayudar a los más gravemente afectados por la guerra civil en Sudán del Sur a encontrar la paz a través del perdón.

Durante el Año Santo, los cristianos son animados a concentrarse en el Dios misericordioso y a reflexionar sobre su fe. Mons. Adwok ha dicho: “Muchos [refugiados] son personas heridas, muchos son personas traumatizadas, pero nosotros queremos que vivan como seres humanos y no como personas que puedan recurrir fácilmente a la venganza o que tomen las armas para luchar. Creo que se trata de un importante llamamiento del Santo Padre, y estoy seguro de que la gente reaccionará”.

El conflicto en Sudán del Sur obligó a más de 1,5 millones de personas a huir de sus casas en los doce meses posteriores al desencadenamiento de la guerra en 2011. Comunidades enteras huyeron al Sudán vecino para encontrar refugio en alguno de los campos de refugiados controlados por el Gobierno del país. Aunque estos campamentos ofrecen una alternativa más segura que la violencia en el sur, Mons. Adwok asegura que la vida es difícil para los refugiados. “Ciertamente, los cristianos que permanecen ahí no están amenazados, pero el hecho de no ser considerados sudaneses significa que carecen de derechos. Carecen de todo, y pueden perder la ciudadanía en cualquier momento”.

El mes pasado, el Obispo Adwok se reunió con los demás Obispos de Sudán y Sudán del Sur en Roma, y en dicha ocasión fueron recibidos por el Papa Francisco e invitados a abordar la situación reinante en sus diócesis. Durante el encuentro, el Papa recalcó la importancia de la formación de los catequistas, pues muchos cristianos están dispersos por todo el país como consecuencia de la secesión de Sudán del Sur. Mons. Adwok ha explicado: “Todavía hay parroquias y centros parroquiales vacíos por falta de catequistas. Esta es una de las cosas que [el Papa Francisco] quería que los Obispos de Sudán y Sudán del Sur comprendiéramos”.

Con el fin de asistir al creciente número de refugiados cristianos, cuatro “misioneros de misericordia” laicos elegidos en cada campo han obtenido del Papa un permiso especial para administrar, impartir la catequesis y difundir el mensaje de la misericordia. El Obispo dice: “Son ministros laicos que ayudan a resolver conflictos entre individuos o familias. También contribuyen a iluminar los corazones para que reciban el mensaje de la compasión y perdón de Dios, además de ser instrumentos de compasión y misericordia los unos para los otros”.

Mons. Adwok considera que es una idea maravillosa para asistir a los cristianos afectados por la guerra civil: “Tan solo para pedirles que perdonen… tal vez los escuchen. Creo que debemos anclar este mensaje en su fe, en su fe en Cristo nuestro Señor, que vino para salvarnos, y decirles que Dios nos está invitando a mostrar Su misericordia y compasión a los hermanos y hermanas que nos han hecho daño… creo que esto es un gran don”.

En el marco del programa escolar Save the Saveable de la Archidiócesis de Jartum, ACN apoya a los niños que se encuentran en una situación de vulnerabilidad a raíz del conflicto. La fundación pontificia ha concedido subvenciones a tres escuelas parroquiales de los suburbios de Jartum para apoyar a los maestros y pagar las tasas escolares de los niños cuyas familias no se las pueden permitir.

Mons. Adwok ha dado las gracias a ACN por el apoyo a Sudán y Sudán del Sur, y ha pedido a los bienhechores que sigan rezando por la paz. “La oración nos mantiene unidos y abiertos a la paz y nos sensibiliza con la situación y las condiciones de vida de los demás. Creo que lo que realmente puede acercarnos los unos a los otros es que todos alcemos la mirada y pidamos ayuda al Señor”.

Posted on 25 febrero, 2016 in Noticias

Share the Story

Back to Top