Siria: Patriarca Gregorio III denuncia ayuda al Estado Islámico y agradece lo que hace AIS para ayudar a los cristianos perseguidos

Patriarca Gregorio III

Königstein (Alemania) La ayuda de Occidente a los grupos de la oposición por así decir moderada en Siria está acabando en manos del Daesh (acrónimo árabe de Estado Islámico) y otros extremistas, según ha informado un Patriarca católico de Damasco, que asegura que la crisis en el país se está intensificando. En una entrevista con la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre, el Patriarca greco-católico melquita, Gregorio III, cabeza de la mayor comunidad católica en Siria, ha señalado que, en repetidas ocasiones, el EI se ha apoderado del dinero y el armamento entregado a los grupos moderados para emplearlo en la lucha contra el presidente Bashar al Assad.

Las declaraciones del Patriarca son posteriores al discurso televisado del presidente Assad del domingo, 26 de julio, donde admite que el incremento de la fuerza de la oposición impide que el ejército pueda combatir en todos los frentes al EI, al Frente al Nusra y a los demás grupos militantes. El Patriarca Gregorio III ha criticado la política occidental en Oriente Próximo: “Cuando [Occidente] ayuda a los moderados en Siria de una forma directa, [está] ayudando al EI de una forma indirecta. Cuando entregas dinero a los grupos moderados débiles, al día siguiente este irá a parar a las manos de los grupos militantes poderosos. Esto lo vemos todos los días”. La coalición liderada por EE.UU. ha practicado ataques aéreos y ha prestado ayuda militar para apoyar a las fuerzas kurdas de Siria que luchan contra el EI en Kobani, en la frontera con Turquía, y también ha ofrecido ayuda al Ejército Libre Sirio, pese a las sospechas de que este apoyo se estaba pasando –e incluso vendiendo– a los grupos extremistas. El Patriarca ha señalado que, no obstante, las fuerzas militares del presidente Assad están obteniendo, tras más de cuatro años de guerra civil, resultados mixtos: “A veces, el Gobierno hace progresos y avanza, y, en otras ocasiones, retrocede”.

El domingo, 26 de julio, el Papa renovó su llamamiento a la liberación del P. Paolo Dall’Oglio, el Jesuita secuestrado hace dos años en Siria. El Patriarca Gregorio III ha señalado que no se sabe nada de su paradero ni del de otros seis o más sacerdotes y obispos secuestrados en su país: “Quién sabe lo que les habrá ocurrido y si todavía estarán con vida”.

Gregorio III también ha dicho que el “incremento de las penalidades” de los sirios en los últimos meses y semanas están provocando un auge en el número de cristianos (y otros) que huyen de sus casas. “A diario la gente está abandonando el país, algunos con visado, otros sin él. En ocasiones, estas personas llevan consigo miles de dólares EE.UU. en la esperanza de llegar a Europa, y acaban siendo víctimas de la explotación o cosas peores”. Según ha informado el Patriarca, al menos 450.000 cristianos sirios viven como desplazados en el país o como refugiados en el extranjero. Concretamente, estima que 40.000 de ellos están ahora en Alemania y otros 50.000 en Suecia, y especifica: “No nos resulta nada fácil en esta situación disponer de cifras exactas en relación con el número de personas que emigran”.

No obstante, añade que, pese al radical descenso del número de cristianos en algunas partes del país, los creyentes están regresando a otras regiones donde, en comparación, pueden vivir relativamente seguros como, por ejemplo, a Malula, una localidad de mayoría cristiana cercana a Damasco. Esta población cayó en manos de las fuerzas islamistas en 2013, pero luego fue reconquistada por las fuerzas gubernamentales. Según la información facilitada por el Patriarca, 450 familias cristianas (2.250 personas en total) han regresado a Malula, mientras que muchas otras han retornado a Homs, Marmarita y el Valle de los Cristianos, que les ha sido arrebatado de nuevo a los islamistas.

Gregorio III ha dicho que, pese a la reducción de la presencia cristiana en Siria, tiene confianza en que la Iglesia sobreviva. “Lucharemos y haremos todo lo que esté en nuestra mano para que los cristianos permanezcan en la cuna del Cristianismo. Los cristianos desempeñan un importante papel de misión, presencia y diálogo en Oriente Próximo. Nosotros no nos preocupamos solo por los cristianos: intentamos promover el diálogo y nos ocupamos de todas las personas”.

El Patriarca ha alabado la labor de Ayuda a la Iglesia que Sufre, que está prestando ayuda de emergencia y subvencionando la pastoral para las personas que huyen de la persecución, concretamente, con víveres, alojamiento, educación, catequesis cristiana, estipendios de Misa y ayuda a religiosas y el clero en general, sobre todo, a aquellos que asisten a las personas más necesitadas. El Patriarca ha dicho a Ayuda a la Iglesia que Sufre: “Gracias por vuestro apoyo y aliento, por dar a conocer nuestras necesidades y por hacer todo lo posible por ayudar a Oriente Próximo y a otros lugares del mundo”.

 

Posted on 3 agosto, 2015 in Noticias

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