Rezamos por los que nos odian

ACN-20160119-34751

La Abadía de la Dormición de Jerusalén ha sido de nuevo objeto de un ataque. Probablemente tras él se encuentran judíos extremistas.

La Abadía de la Dormición de Jerusalén ha sido de nuevo objeto de un ataque vandálico. En la noche del sábado al domingo, desconocidos escribieron pintadas con lemas contra los cristianos en los muros y las puertas de esta abadía benedictina de lengua alemana, que se encuentra a las afueras de la ciudad vieja de Jerusalén. También se han visto afectados centros cercanos de la Iglesia ortodoxa griega y apostólica armenia. Las pintadas, en hebreo y obra de diferentes manos, decían más o menos: «Los cristianos, al infierno», «Muerte a los paganos cristianos, enemigos heréticos de Israel», «Venganza para los israelitas» o «Su nombre será borrado». También apareció pintada una espada ensangrentada junto a una estrella de David.

La comunidad de monjes se mostró afectada por los incidentes. «Rezamos por los que nos odian», dijo el padre Nikodemus Schnabel, subprior del monasterio, en una conversación mantenida con «Aid to the Church in Need (ACN)». «Si nos atacan por ser cristianos, vamos a responder como cristianos». Al ser preguntado por ello, el padre Nikodemus no puede explicarse por qué los extremistas han atacado de nuevo la Abadía de la Dormición; pero subrayó la solidaridad del lado judío: «estamos agradecidos a nuestros amigos en Israel, que se han mostrado solidarios con nosotros. Los monjes de la Dormición no dejaremos de rezar por la reconciliación, la justicia y la paz… y también por los autores de las pintadas de esta noche, para que el odio desaparezca de sus corazones», dijo el padre Nikodemus. Sin embargo, hizo un llamamiento a las autoridades israelíes a que actúen. «Requerimos a las autoridades de seguridad a que se tomen en serio este delito y a que se ocupen por fin de mejorar la situación de seguridad en el monte Sión, como se viene prometiendo desde el verano de 2013», subrayó el padre Nikodemus. En el verano de 2013, la policía prometió instalar cámaras después de que resultaran dañados automóviles estacionados del monasterio y que se descubrieran varias pintadas con lemas de odio; pero hasta ahora no ha sucedido nada, dice el padre Nikodemus. En los últimos años, la comunidad benedictina ha sido repetidamente objeto de ataques por parte de presuntos extremistas judíos. Poco después de la visita del Papa Francisco, en mayo de 2014, se intentó prender fuego en la Abadía de Jerusalén. Sin embargo, el peor ataque fue un ataque incendiario perpetrado por terroristas judíos, entretanto detenidos, al priorato de Tabga, a orillas del Mar de Galilea y perteneciente a la comunidad benedictina, en junio de 2015. Se produjeron entonces daños por 1,6 millones de euros y dos personas sufrieron intoxicación por humo. Todavía hoy no se sabe en qué medida el Estado de Israel participará en los gastos para la reconstrucción de las partes destruidas en el monasterio de la multiplicación de los panes y los peces.

Desde hace años, templos y centros cristianos y musulmanes están en el punto de mira de presuntos extremistas judíos. Se supone como autores sobre todo a judíos extremistas cercanos al movimiento de los asentamientos; sin embargo, apenas se han producido detenciones y condenas. Recientemente fue profanado, en diciembre, el cementerio del convento salesiano de Beit Gemal, en Israel. Desconocidos tiraron cruces y las dañaron.

Oliver Maksan, press@acn-intl.org

Jerusalén (Tierra Santa) 19-01-2016

Posted on 20 enero, 2016 in Noticias

Share the Story

Back to Top