REPÚBLICA CENTROAFRICANA: ACN AYUDA A SOSTENER EL “MILAGRO DEL PAPA FRANCISCO”

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Königstein/Roma, 01.07.2016. “La tensión ha disminuido, pero siempre está a la vuelta de la esquina”: así le ha descrito el P. Aurelio Gazzera a Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) la situación que atraviesa actualmente la República Centroafricana tras los recientes enfrentamientos registrados tanto en la capital de Bangui como en el norte del país. El P. Gazzera es, desde hace más de veinte años, misionero carmelita en la República Centroafricana. Actualmente vive en Bozoum y es director de la Cáritas de Bouar.

El 11 de junio, unos miembros de la coalición rebelde de los Seleka escoltaron a nativos que transportaban ganado, probablemente robado, hacia la frontera con Camerún. Al llegar a un puesto de control cercano a la ciudad de Ngaoundaye, la policía y algunos miembros de las milicias anti-balaka ordenaron a los hombres de Seleka que les entregaran las armas. A continuación se abrió fuego y, según explica el P. Gazzara, “para vengarse, en las horas y días siguientes algunos rebeldes atacaron Ngaoundaye. Los habitantes se refugiaron inmediatamente en la misión local, dirigida por los Capuchinos. Al poco también aparecieron miembros de Seleka que al menos se limitaron a robar alguna que otra cosa y a amenazar a los monjes y a los habitantes, sin ser demasiado violentos”.

En Bangui, la capital, el lugar de los enfrentamientos ha vuelto a ser el conocido barrio musulmán Km 5. “Algunas bandas de islamistas se refugiaron en el barrio, probablemente protegidas por los habitantes de este enclave musulmán en el que nadie osa entrar y donde tanto la policía como los cascos azules suelen salir perdiendo”. Las bandas se retiraron al Km 5 después de la detención de compañeros suyos pocos días antes. Para obligar a las autoridades a liberarlos, secuestraron a seis agentes de la policía. “Es realmente grave el hecho del secuestro de los policías en la capital del país, pues esto confirma la debilidad del Gobierno”, ha comentado el P. Aurelio. Al principio, las autoridades se negaron a negociar, pero lo cierto es que los policías fueron liberados y el proceso a los miembros de las bandas islamistas, previsto para el sábado pasado, no tuvo lugar, lo cual sugiere que el Gobierno cedió a las exigencias de los secuestradores.

Son dos episodios que no tienen un origen religioso, pero que podrían minar el clima de serenidad y paz que reina en la República Centroafricana desde la visita del Pontífice en noviembre del año pasado. Una paz que muchos, incluso el Arzobispo de Bangui, Mons. Dieudonné Nzapalainga, han calificado en estos meses de “milagro del Papa Francisco”. Ahora, las tensiones podrían volver a desembocar en nuevos enfrentamientos interreligiosos porque, como explica el P. Aurelio Gazzera, “a menudo se difunden en Internet noticias falsas en relación con musulmanes asesinados o torturados, como si alguien quisiera alimentar los desórdenes”. Entretanto, Seleka ha vuelto a expandirse y controla ya en torno al sesenta por ciento del país.

En un momento tan delicado, resulta más indispensable que nunca el apoyo al diálogo interreligioso. Por ello, en el marco de la campaña internacional Be God’s Mercy (Sé la misericordia de Dios), Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) subvencionará la organización de un encuentro para el diálogo y la reconciliación que reunirá en la capital centroafricana de Bangui a unos 650 sacerdotes, religiosos y representantes de las diferentes comunidades. “Se trata de un proyecto importantísimo, sobre todo ahora que existe el riesgo de que se vuelva a abrir fuego”, ha recalcado el religioso.

 

Marta Petrosillo, press@acn-intl.org

Posted on 1 julio, 2016 in Noticias

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