¡Por favor, no abandonéis Siria!

Desesperado llamamiento del Patriarca para que se ponga fin al tsunami de la emigración juvenil

 

Königstein (Alemania)/Surrey (Reino Unido), 1 de septiembre de 2015.

Uno de los principales líderes católicos de Siria ha hecho público un ruego apasionado a los jóvenes, en el que, a raíz del tsunami de la emigración juvenil, les ruega que permanezcan en el país.

Refiriéndose a “una ola casi colectiva de emigración juvenil”, el Patriarca greco-católico melquita Gregorio III ha dicho que el éxodo es tan numeroso que plantea serias preguntas acerca del futuro de la Iglesia en Siria.

En una carta abierta a la juventud de la que la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre ha recibido una copia, este prelado con sede en Damasco afirma que la emigración de jóvenes cristianes es especialmente preocupante en Siria, pero que también lo es en otros lugares de Oriente Próximo. El Patriarca escribe: “La casi colectiva ola de emigración juvenil, sobre todo, en Siria, pero también en Líbano e Irak, me rompe el corazón, me hiere profundamente y me asesta un golpe mortal. A la luz de este tsunami migratorio […] ¿Qué futuro le espera a la Iglesia? ¿Qué será de nuestra patria? ¿Y qué será de nuestras parroquias e instituciones?”. Por eso, pese a reconocer los numerosos problemas de la vida en Siria en la actualidad, el Patriarca dice que quiere “implorar” a los jóvenes a quedarse.

Sus palabras son: “[…] Pese a todo vuestro sufrimiento, ¡quedaos! ¡Tened paciencia! ¡No emigréis! ¡Quedaos aquí, en vuestra patria, por Siria y su futuro! ¡Quedaos! ¡Por favor, quedaos!”

Dada la situación cambiante en Siria, no se disponen de cifras precisas acerca de la población cristiana del país. No obstante, según prudentes estimaciones, 450.000 sirios cristianos (de un total de 1,17 millones) que vivían en Siria antes de 2011 son ahora desplazados internos o refugiados en el extranjero. La población cristiana se ha visto especialmente afectada en ciudades con una alta concentración de creyentes –incluidas Alepo y Homs–, pues allí se han registrado los peores enfrentamientos armados.

Expertos en Oriente Próximo han advertido de que Siria podría experimentar una repetición de lo que ocurrió en Irak, donde, en los últimos diez a quince años, el número de cristianos ha disminuido de un millón a menos de 300.000 creyentes.

En su llamamiento a la juventud cristiana siria para que permanezca en su patria, el Patriarca Gregorio III resalta episodios del pasado en los que la Iglesia supo recuperarse rápidamente tras estallidos de persecución. Así, destaca una revuelta en Siria del año 1860, cuando miles de cristianos fueron asesinados y muchas iglesias destruidas en la ciudad antigua de Damasco, y añade: “Nuestros antepasados atravesaron grandes dificultades, pero se armaron de paciencia, y así, la Iglesia y el Cristianismo permanecieron en Siria, y el número de cristianos incluso aumentó tras 1860”.

En febrero de 2015, Ayuda a la Iglesia que Sufre anunció 22 nuevos proyectos de ayuda por un total de casi 1,7 libras esterlinas (algo más de 2,3 millones de euros), para ayudar a los cristianos a reconstruir sus vidas en Siria, concediendo prioridad a los lugares más afectados por la guerra (entre ellos, Alepo, Homs y Damasco). De los proyectos subvencionados por Ayuda a la Iglesia que Sufre se beneficiarán las miles de familias que permanecen en Siria mediante el suministro de víveres y medicinas, el pago de alquileres y también de calefacción y electricidad.

Posted on 3 septiembre, 2015 in Noticias

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