Los yihadistas atacan una iglesia en Alepo, pero los fieles regresan para la misa

Alepo_1

Aleppo/Königstein 26.10.2015.- por Marta Petrosillo

 

“No es la primera vez que intentan atacar nuestra iglesia, pero, hasta ahora, nunca habían tenido éxito”. Así comenta el P. Ibrahim Alsabagh, un Franciscano de Custodia de Tierra Santa, ante Ayuda a la Iglesia que Sufre el atentado que golpeó ayer en su parroquia la iglesia de San Francisco, ubicada en el barrio de Azizieh de Alepo.

Durante la Misa de las cinco de la tarde, lanzaron una botella de gas contra la cúpula de la iglesia. “Justo en aquel momento me disponía a administrar la Eucaristía a los feligreses. De pronto, todo empezó a temblar y cayeron una gran cantidad de escombros en el interior de la iglesia. Había tanto polvo que no podíamos vernos los unos a los otros”. Afortunadamente, la botella de gas no estalló en contacto con la cúpula, sino algunos segundos más tarde, cuando ya estaba rodando por el tejado. “Si hubiese perforado la cúpula, podría haber causado una tragedia”, señala el Franciscano. “Si se hubiese caído la lámpara del techo, podrían haber muerto diez personas. Tal y como les he dicho a mis fieles, lo que nos ha protegido ha sido el manto de la Virgen”.

Como consecuencia del atentado, seis personas resultaron heridas levemente, mientras que la estructura de la iglesia sufrió graves daños, por lo que, probablemente, habrá que reconstruir parte del tejado. Todavía no está claro quién ha perpetrado el atentado, pero lo más probable es que la botella de gas haya sido lanzada desde la parte antigua de la ciudad, que actualmente se encuentra en el poder de diversos grupos yihadistas.

“Sin duda, no es casualidad que el atentado se haya perpetrado durante la Misa del domingo por la tarde, cuando en la iglesia había unos 400 creyentes”, explica el P. Ibrahim, que recuerda las diversas tentativas de ataque a su parroquia que, hasta ahora, solo han logrado dañar los espacios contiguos. Detrás del atentado podría haber múltiples motivos, entre ellos, el gran empeño que pone el Franciscano a la hora de promover los diálogos interreligiosos, sobre todo, a través de la asistencia a los sirios de cualquier credo, tanto cristianos como musulmanes. “Algunos quieren eliminar todo signo de reconciliación y apertura”, afirma el religioso, quien opina que, con toda probabilidad, el atentado está relacionado con el odio anticristiano. “La nuestra es la única iglesia accesible de la zona. Aquí se refugian muchos para rezar y, tal vez por ello, hayan intentado destruirla”.

A pesar del pánico que se desató entre los feligreses, el P. Ibrahim logró mantener la calma y, tras cerciorarse de que no había víctimas graves, invitó a los creyentes a trasladarse al jardín de la iglesia, donde los tranquilizó para después proseguir con la administración de la comunión. “Algunos se sorprendieron por mi reacción, pero es en el Señor donde encuentro la fuerza, en la unión con Él a través de la oración. La fuerza para seguir adelante, incluso con más energía ahora que debemos reparar nuestra iglesia”.

Ya esta mañana, los feligreses han regresado a la iglesia para la Misa matutina. “Eran muchos, y con alegría hemos vuelto a escuchar el tañido de nuestras campanas. Esperemos que finalice todo este caos y que muy pronto podemos hablar de estos hechos como algo que pertenece al pasado, sin miedo a que atentados similares puedan repetirse en cualquier momento”.

Posted on 4 noviembre, 2015 in Noticias

Share the Story

Back to Top