Los cristianos tienen que morir, dicen los discípulos de Boko Haram

Misionera desde Níger: “Los cristianos tienen que morir, dicen los discípulos de Boko Haram”. 

El grupo terrorista islámico Boko Haram quiere masacrar todos los cristianos en Níger. Así escribe una misionera en un correo electrónico muy impactante. La hermana huyó junto con su congregación debido a la violencia y están escondidas con una familia en la capital de Niger: Niamey. La hermana describe en su correo electrónico la terrible violencia en la capital y en Zinder, la segunda ciudad del país. Por razones de seguridad mantenemos su nombre en el anonimato.

En protestas violentas en Níger contra la revista satírica francesa “Charlie hebdo” hubo la semana pasada por lo menos 10 muertos y 173 heridos. Según esa hermana las protestas violentas “fueron planeadas”, escribe ella. “En Navidad, Boko Haram quería encender fuego en todas las iglesias aquí en Níger, quemarnos vivos! Pero por alguna razón no resultó. Nadie sabe el porque. Una coincidencia con los dibujos de Charlie puso el mundo en fuego. Los cristianos tienen que morir, así nosotros podemos irnos al cielo, dicen los discípulos de Boko Haram. Diabólico. Pero no nos dejamos llevar por el miedo. El amor es más fuerte que el odio”. A parte de los caricaturas sobre el profeta islámico Mohamed, también “la crisis social en Níger” es una de las razones por las protestas crueles, escribe. En su mensaje electrónico, con el título “paz” la hermana pregunta: ¿por qué hay tanto odio y violencia? “La paz no es simplemente una palabra. Sabemos lo frágil que está todo. Tenemos que trabajar arduamente para conseguir la paz y comenzar con nosotros mismos. ¿Por qué tanto odio, tanta violencia? Nosotros lloramos. Las lágrimas corren. Jesús sálvanos.” Relata lo sucedido: “Primero empezó en Zinder: 5 muertos. 4 en la iglesia y uno en un bar. El centro cultural francés fue atacado, totalmente quemado como también el banco BRS. La iglesia también ardió, donde viven los padres blancos y al lado las hermanas de la Asunción, su casa, los coches y la escuela: todo en fuego. No tienen ya nada, solamente su vida y eso es suficiente para estar agradecidos. Pudieron huir a tiempo y esconderse en un campo militar. Perdieron todos pero están vivos. Un padre blanco, Ghislaine, está herido en el hospital, pero no grave.” Según la hermana en Niamey hubo brotes de violencia “a mayor escala”. Ella describe como un grupo de hombres en motocicletas robaron “las iglesias, una tras otra”, las destruyeron y las quemaron. “Sacaron todo lo que podían utilizar y después hicieron fuego con bidones con gasolina. También las iglesias protestantes y evangélicas fueron quemadas. Todo junto unas 40 iglesias, es increíble!” Pero también bares, restaurantes y gasolineras han sido robados y quemados. Después pasaron a atacar los orfelinatos. “Felizmente pudieron llevar los niños a la policía, donde estaban seguros, pero vaciaron los stocks de comida”, escribe la hermana. Según la hermana misionera, las hermanas de la Madre Teresa pudieron salvar un hospital con sus enfermos. Los manifestantes violentos querían poner fuego al hospital pero las hermanas valientemente preguntaron: “¿Podemos sacar primero a los enfermos antes que Uds. prendan fuego?” Esas palabras emocionaron a los rebeldes y por eso no tocaron al hospital aunque sí quemaron su iglesia.

El relato de la religiosa sigue: “Cuando el obispo oyó que las 2 comunidades de hermanas fueron atacadas, Mons. Laurent llamó a cada comunidad de las hermanas para decir que tienen que huir inmediatamente y buscar refugio. Ya habíamos recibido llamadas preocupadas de amigos islámicos que nos decían: “Venid con nosotros, no se queden en el barrio popular donde viven. Nunca se sabe con esas bandas. Otra hermana y yo fuimos a la capilla para consumir el Santísimo porque también quieren quemar los tabernáculos. Pusimos todo bajo llave con la esperanza de poder reencontrar la fraternidad.”

Entre todas juntaron todo lo que podían en el escaso tiempo. En medio del drama, la misionera cuenta como una de las hermanas que es ruandesa y sabe lo que es huir debido a la época cruel del genocidio en Ruanda en 1994, se puso toda la ropa que podía encontrar. “Tenía cinco faldas y cinco camisetas puestas una sobre otra. Estábamos muertas de la risa cuando ella salió como un gigante de su habitación, casi no podía caminar por llevar tanta ropa! Otra de las misioneras acaba de volver de Polonia y ni siquiera había tocado sus maletas, pero teníamos que huir inmediatamente. ¡Qué choque para ella! Los vecinos vinieron a despedirse, con lágrimas en los ojos y hemos confiado la llave de la casa a uno de ellos. Emocionante. Una familia de Medio Oriente nos acogió como la gente del Oriente lo pueden hacer. En el camino ya vimos una iglesia protestante totalmente quemada. No, increíble y eso en un Níger tan tranquilo… No, ahora Níger ya no está tranquilo. Ahora estamos seguras viviendo con una familia. Oramos, hacemos silencio, contestamos innumerables llamadas telefónicas de gente preocupada y otras hermanas. El domingo no fuimos a la iglesia pero esta noche hay dos sacerdotes que vinieron para hacer la misa en un cuartito arriba. Emocionante, no estaba planeado. Dios no nos abandona. Es bálsamo  para nuestros corazones y nuestra fe crece.”

“Estamos tranquilas de nuevo. Intentamos no dejarnos llevar por la violencia o por el miedo. Nadie sabe lo que va traer el futuro. Ojalá que sea más sereno y que podamos volver a la fraternidad”. Finalmente la hermana misionera pide nuestra oración para la situación en Níger: “Recen por nosotros, por nuestro pueblo, por el mundo. Que la Luz del Amor de Jesús pueda irradiar.”

Posted on 28 enero, 2015 in Noticias

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