Líbano: conmovedor testimonio de refugiados sirios en el país

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Uno de cada cuatro refugiados en el país es Sirio…

Muchos cristianos sirios han encontrado refugio en el Líbano – No es fácil para ellos – «Ayuda a la Iglesia Necesitada» les apoya

por Oliver Maksan

Flodia no se encuentra bien; la joven está en la cama con fuertes dolores de vientre. «Toda esta situación me afecta también físicamente», dice. «Ser refugiado significa tener estrés, algo que uno no puede imaginarse. La preocupación por el mañana le carcome a uno, primero psíquica, después físicamente». Desde 2012 vive con su marido George y sus tres hijos en Zahle. Esta ciudad cristiana en la llanura libanesa de Bekaa no está lejos de la frontera siria. Muchos cristianos sirios han huido a esta ciudad desde que, en su país, la revuelta contra el Presidente Assad, que comenzó en 2011, se fue haciendo más sangrienta. «En Siria vivíamos bien. Vivíamos en una bella casa cerca de Homs; pero no podíamos quedarnos, porque los rebeldes avanzaban cada vez más. Lo hemos perdido todo; no tenemos ni idea de qué ha sucedido con nuestra casa», dice amargamente y señala a su alrededor. La familia malvive en una vivienda de una sola habitación; aquí viven cinco personas, aquí cocinan, comen y duermen. Alrededor, muebles viejos… donativos de los cristianos locales. «Por esta pequeña habitación pagamos 250 dólares al mes; esto es mucho para nosotros; demasiado».

George, el marido de Flodia, trabajaba en Siria en la construcción; ahora tampoco él está sano. Ni ella ni él tienen trabajo. En su lugar son los tres hijos los que contribuyen a mantener la familia. Flodia nos lo relata con lágrimas en los ojos. «En realidad, los tres chicos deberían ir a la escuela, aprender un oficio o seguir estudios. Pero esto no es posible; necesitamos el dinero. ¿Puede imaginarse cómo se siente una madre cuando destruye el futuro de sus hijos? Me siento tan culpable». Sin embargo, su hijo Eli le quita importancia; a sus 16 años trabaja en un almacén y reparte mercancías. «Nuestros padres hicieron antes todo por nosotros; ahora nos toca a nosotros». Su hermano de 13 años trabaja en una panadería. El mayor, Roger, que tiene 17, lava el cabello en una peluquería. Mucho no ganan los tres. «Mis hijos trabajan doce horas al día; y, como mucho, ganan 150 dólares al mes; esto es explotación. Pero, ¿qué podemos hacer?». Para salir a flote los cinco necesitan, dice la madre, entre 600 y 700 dólares mensuales. Eli se ha amoldado bien a la situación. «Fue horrible tener que irnos de casa; pero aquí tengo ahora amigos, y afortunadamente estamos todos vivos y junta la familia. Estoy muy agradecido por ello; ahora bien, sí que me gustaría continuar la escuela». A él y a su padre les gustaría volver a Siria cuando acabe la guerra. «Es mi país, ese es mi lugar». Pero la madre, Flodia, lo ve de otra manera: «por supuesto que tengo añoranza de Siria. Pero, ¿cuánto tiempo se necesitará hasta que sanen las heridas que ha abierto la guerra entre cristianos, sunitas, drusos, kurdos y alevitas? No quiero volver; estoy dispuesta a ir a cualquier sitio».

La familia está agradecida por la ayuda que recibe de la Iglesia. La archidiócesis melquita de Zahle ayuda a los refugiados cristianos desde el primer momento. «Sin la Iglesia no nos apañaríamos», dice Flodia. Para el Arzobispo Issam Darwish es algo natural; él nació en Siria. «Cuando, en 2011, llamaron a la puerta en plena noche los primeros sirios cristianos de Homs, estaba claro que teníamos que ayudarles; son nuestros hermanos y hermanas». La arquidiócesis ayuda actualmente a 700 familias cristianas, con alimentos, ropa y otros artículos de primera necesidad. La Iglesia ayuda también a familias musulmanas. «Sin la generosidad de los benefactores de “Ayuda a la Iglesia que Sufre” no lo podríamos hacer», dice agradecido el Arzobispo. «Para los cristianos no es fácil recibir ayuda. Como viven en casas y no en tiendas de campaña como muchos refugiados musulmanes, no cumplen los requisitos de muchas organizaciones humanitarias. Por eso dependen de nosotros».

En general, la situación de los refugiados sirios en Líbano no se va a hacer más fácil. Según estimaciones prudentes, uno de cada cuatro habitantes del Líbano es un refugiado sirio. La ONU cuenta 1,2 millones de refugiados; pero no todos están registrados, por lo que probablemente sean muchos más. Algunos hablan incluso de dos millones de sirios que han encontrado refugio en el Líbano, con sus cuatro millones de habitantes. «La solidaridad de los libaneses llega a sus límites; están perdiendo la paciencia» dice el arzobispo Darwish. «La criminalidad ha aumentado considerablemente. Además, los libaneses sufren la presión por la mano de obra barata. No hay trabajo para los libaneses jóvenes; por eso, muchos libaneses piensan en emigrar. El peso es, sencillamente, demasiado gravoso para un país tan pequeño como el Líbano. Por ello, el Gobierno ha dado orden de no dejar entrar en el país a ningún refugiado más».

De los refugiados cristianos de los que se ha ocupado, varias familias han regresado ya a Siria, al menos donde se ha tranquilizado la situación. «Solo este año han podido regresar a sus poblaciones de Siria 100 familias cristianas. Esto es bueno; pero muchas familias cristianas han emigrado también al extranjero, a Occidente», dice el arzobispo Darwish. «Sin embargo, nosotros animamos a los fieles a que se queden; son importantes para el Próximo Oriente. Ahora tampoco es ya fácil emigrar, por ejemplo a Australia. Las barreras son muy elevadas». A aquellos que están pensando en emigrar hay que darles esperanzas . «Intentamos encontrar trabajo para ellos; pero sobre todo intentamos convencerles de que tienen una vocación como cristianos en el Próximo Oriente. Y esto no lo digo solo yo. También hay eruditos islámicos que dicen que los cristianos tienen que quedarse aquí. El Próximo Oriente no sería lo mismo sin ellos». Los cristianos —dice el Arzobispo— unen a los diferentes grupos. «En mi casa pueden hablar sunitas y chiitas. ¿En qué otro lugar pueden hacerlo? Los cristianos tenemos una vocación a la reconciliación».

Posted on 4 junio, 2015 in Noticias

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