Tras los secuestros de «Boko Haram»: la labor pastoral solo es posible bajo protección militar

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ACN, Königstein – 30 de septiembre de 2014. En la región fronteriza septentrional, entre Camerún y Nigeria, actualmente la labor pastoral solo es posible bajo protección militar, según ha manifestado el Obispo Bruno Ateba de Maroua-Mokolo, al norte de Camerún, en el curso de una visita a la Fundación Pontificia Internacional «Ayuda a la Iglesia Necesitada». «Después de los secuestros de tres sacerdotes y una religiosa cerca de la frontera con Nigeria por parte de “Boko Haram”, los misioneros van acompañados por soldados armados cuando, por ejemplo, celebran allí la Misa dominical», dijo el Obispo, de 50 años, que ejerce este ministerio desde mayo de 2014. Se trata de un sacerdote misionero francés y dos italianos, así como de una religiosa canadiense, que fueron secuestrados a finales de 2013 y en abril de 2014, si bien fueron puestos en libertad unas pocas semanas más tarde. Para ello, según comentó el Obispo Ateba, probablemente pagaron el rescate los gobiernos de los países originarios de los afectados.

«Son los extremistas de Boko Haram, que vienen aquí procedentes de Nigeria para producir disturbios. En nuestra región, por lo demás, no hay problemas con musulmanes, sino que más bien existe un diálogo continuo, pues nos reunimos con regularidad», añade el Obispo Ateba, que pertenece a la comunidad religiosa de los Palotinos. La frontera entre el norte de Camerún y Nigeria está considerada como especialmente permeable, pues familias y tribus enteras se han establecido a ambos lados y se mueven libremente en la región. «Los combatientes de Boko Haram buscan alimentos en la región e intentan conseguir dinero mediante secuestros. Por eso, ahora los sacerdotes y las religiosas están acompañados por militares cuando acuden a las parroquias de la zona fronteriza», declaró el Obispo de Maroua-Mokolo.

En el «Extremo Norte» (Extrême-Nord), como se denomina a la provincia camerunés con su capital Maroua, viven —según indica el Obispo Ateba— unos tres millones de personas; aproximadamente 1,5 millones son cristianos. Los católicos suponen el 25 por ciento; el número de musulmanes es similar. La diócesis católica de Maroua-Mokolo está formada actualmente por 43 parroquias. 73 sacerdotes, de los cuales 23 son nativos, y 98 religiosas desarrollan una labor pastoral y caritativa. Dice el Obispo Ateba: «nuestra diócesis es tierra de misión; por ello trabajan allí tantos misioneros y sacerdotes religiosos. Todavía faltan muchas cosas; en Maroua solo tenemos una iglesia pequeña; pero queremos construir pronto una catedral, para que las Misas no tengan que celebrarse al aire libre».

Según comenta el Obispo Ateba, incluso los musulmanes se extrañan de que la diócesis —que existe desde 1973— no disponga de una iglesia lo suficientemente grande, máxime cuando en Maroua se dispone desde hace tiempo de un terreno adecuado. «Ayuda a la Iglesia Necesitada», que desde hace años apoya la formación de seminaristas y sacerdotes de Maroua-Mokolo, ha prometido ayuda para la construcción de una catedral para al menos 2.500 fieles. Actualmente se está planificando el proyecto.

Posted on 30 septiembre, 2014 in Noticias

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