“La ayuda a los refugiados es nuestro carisma fundacional”

10.09.2015, Entrevista con el Barón Johannes Heereman, presidente ejecutivo de la Fundación Pontificia Internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre.

Por Oliver Maksan

 

Sr. von Heereman, Ayuda a la Iglesia que Sufre lleva años apoyando a los refugiados cristianos de Oriente Próximo para que puedan permanecer en su patria. ¿Acaso la actual ola de refugiados que acoge Europa –entre ellos, numerosos cristianos orientales– no es contraria a este compromiso?

Resulta estremecedor ver la desgracia por la que huye esta gente, y puedo entender a cualquier padre de familia que, en vista de la guerra y la necesidad, huye con su familia en busca de un futuro mejor en Europa. Seguramente, yo haría lo mismo en su situación. Naturalmente, también me duele que los cristianos abandonen Oriente Próximo, y nosotros hacemos lo que podemos para que la gente permanezca allí. Por otro lado, también hay que señalar que, para ellos, abandonar su país tampoco es una decisión fácil. Yo he estado en dos ocasiones en Iraq, y allí he podido hablar con muchos refugiados. La mayor parte de la gente de edad avanzada quiere quedarse y esperar a que sus lugares de origen ocupados por el Estado Islámico sean liberados, pero muchos jóvenes sueñan con una vida en libertad y en paz en Occidente. A nadie le gusta abandonar su hogar, pero la inseguridad y el miedo les roban toda perspectiva.

¿Cree que, a la luz de las imágenes de Europa, habrá más cristianos que decidan emigrar de Oriente Próximo?

A través de los medios de comunicación modernos se difunde velozmente la noticia de que llegar a Europa ahora es más fácil que hace un año y, sobre todo, a Alemania. Esto, evidentemente, tiene un efecto llamada y también crea inseguridad entre los que todavía permanecen en Iraq o Siria, lo cual es triste si tenemos en cuenta los esfuerzos realmente heroicos que realizan los sacerdotes y Obispos locales, que intentan hacer viable un futuro en Iraq o en Siria y mantener con vida a estas comunidades primitivas. Nosotros los ayudamos en ello: tan solo en Siria hemos destinado desde el inicio del conflicto ocho millones de euros a proyectos humanitarios y pastorales. Se trata de una Iglesia que atraviesa una gran necesidad y, por tanto, es nuestra obligación ayudarla. La desaparición de estas comunidades de sus países de origen supondría una pérdida no solo para la Cristiandad, sino para toda la humanidad. No obstante, llega el invierno, lo cual, por un lado, dificulta la huida por mar y por las montañas, pero, por otro, también hace más dura la permanencia en el propio país. No olvidemos que, pese a la gran ola migratoria que registra Europa, en Siria todavía hay casi ocho millones de desplazados y doce millones de personas necesitadas de ayuda.

Ayuda a la Iglesia que Sufre apoya a refugiados cristianos de Iraq y Siria que han encontrado refugio en países vecinos como Líbano. ¿Prefiere usted las soluciones regionales a la emigración a Europa?

Nosotros apoyamos a la Iglesia sobre todo en Líbano, donde hay registrados más de un millón de refugiados sirios, además de numerosos cristianos iraquíes. También en un país pequeño como Jordania hay tantos refugiados sirios como en toda Europa. Nosotros hacemos todo lo posible para que puedan vivir y permanecer allí de forma digna. Siempre resulta más fácil integrarse en una cultura y un entorno similares. En Europa, estas personas no tienen raíces. No obstante, también hay que decir claramente que estos países han alcanzado el límite de su capacidad en lo que a la acogida de refugiados se refiere. Así, por ejemplo, unos cristianos de Mosul que el año pasado tuvieron que huir dos veces y que fueron delatados por sus vecinos musulmanes, me dijeron que ya no ven ningún futuro para ellos ni para sus hijos en Oriente Próximo, y esto tenemos que aceptarlo.

El Patriarca caldeo Louis Rafael Sako ha invitado a Occidente a ir a la raíz de crisis de los refugiados y a buscar una solución política. ¿Comparte Ayuda a la Iglesia que Sufre esta opinión?

Evidentemente, es importante ir a la raíz de la crisis de los refugiados, si no, solo nos ocupamos de los síntomas y no de la enfermedad. Nosotros también apoyamos a la Iglesia en otros países como, por ejemplo, Sudán del Sur, Nigeria, Camerún o Burundi, a la hora de ayudar a los refugiados y a las víctimas de la violencia. Y siempre llegamos a la misma conclusión, a saber, que sería deseable que aquellos que pueden influir en la solución de muchos conflictos asumieran, de una vez por todas, su responsabilidad. También en Oriente Próximo, solo una solución diplomática y el volver a entrar en razón pueden instaurar una paz duradera. Por desgracia, la historia demuestra que esta solución no es posible alcanzarla con fanáticos. No obstante, los cristianos siempre confiamos en la oración, pues Dios siempre tiene una solución.

El Santo Padre ha animado a las comunidades de creyentes de Europa a acoger de forma generosa a los refugiados. ¿Cuál es la actitud de Ayuda a la Iglesia que Sufre?

Como cristianos, nos debemos a las palabras de Jesús: Era forastero, y me acogisteis. Y estas palabras se las ha señalado el Santo Padre a los católicos europeos. Gracias a Dios, en Europa hay organismos públicos y otras organizaciones que coordinan y facilitan la ayuda humanitaria a los refugiados de Oriente Próximo. En cambio, Ayuda a la Iglesia que Sufre quiere hacer su contribución en Europa en aquellos lugares donde la asistencia pastoral a nuestros hermanos y hermanas precisa de apoyo. Así, por ejemplo, en Suecia, donde la Iglesia dispone de muy pocos recursos y donde viven muchos refugiados cristianos de Oriente Próximo, hemos destinado 100.000 euros a la construcción de una nave para celebrar la Misa para 20.000 cristianos caldeos (católicos) procedentes de Iraq. Con este tipo de ayudas retornamos a nuestros orígenes, pues el carisma fundacional de Ayuda a la Iglesia que Sufre fue la asistencia humanitaria, pero también pastoral, a los numerosos refugiados europeos tras la Segunda Guerra Mundial. Y queremos permanecer fieles a este carisma.

Posted on 15 septiembre, 2015 in Noticias

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