Iraq: Un año después de la toma de Mosul, el dolor es cada vez mayor

Mosul

En la noche del 9 al 10 de junio de 2014, decenas de miles de cristianos abandonaron Mosul con la convicción de que pronto regresarían a sus casas.

Desde entonces ya ha pasado un año y la segunda ciudad iraquí sigue en manos de los milicianos del Estado Islámico. “En el transcurso de los meses, nuestras esperanzas de retornar a casa han ido disminuyendo cada vez más”, declara a Ayuda a la Iglesia que Sufre el P. Georges Jahoula, sacerdote de la Diócesis siro-católica de Mosul, “y muchos cristianos se han visto obligados a buscar esta esperanza fuera de Iraq”.

El P. Jahoula señala que los cristianos se han visto obligados a emigrar. “Los han arrancado de su tierra. No han tenido elección, los han desarraigado a la fuerza”.

Las noticias que llegan de Mosul y de la Llanura de Nínive solo sirven para acentuar el dolor de la comunidad cristiana. Por ejemplo, la transformación en mezquita de la iglesia siro-católica de San Efrén, utilizada ayer por el Estado Islámico para festejar el triste aniversario. “Episodios como este representan para los fundamentalistas un triunfo en detrimento del Cristianismo. En cambio, para nosotros, no son más que la enésima puñalada en un corazón ya muchas veces lastimado”.

 

Desde la ocupación de Mosul hasta hoy, Ayuda a la Iglesia que Sufre ha destinado a los cristianos iraquíes más de 7.200.000 euros, y la fundación pontificia seguirá apoyándolos.

 

 

Ayuda a la Iglesia que Sufre, la fundación pontificia fundada en 1947 por el Padre Werenfried van Straaten, se caracteriza por ser la única que subvenciona proyectos de apoyo a la pastoral de la Iglesia dondequiera que esta sea perseguida o carezca de recursos para llevar a cabo su misión. En 2014 reunió más de 105 millones de euros en los 21 países donde cuenta con sedes nacionales y financió 5.614 proyectos en 145 naciones.

 

Posted on 10 junio, 2015 in Noticias

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