Historia de éxito: Jornadas de retiro para sacerdotes de la Diócesis de Maiduguri, castigada por la presencia de Boko Haram

Nigeria

La Diócesis de Maiduguri ha sufrido mucho en los últimos años. Esta diócesis, ubicada en el noreste de Nigeria, es el territorio más castigado por la violencia ejercida por los terroristas de Boko Haram. Desde 2009, 100.000 habitantes se han visto obligados a huir, más de 5.000 católicos han muerto asesinados y numerosos edificios eclesiales, escuelas y hospitales han sido destruidos.

 

El Obispo, Mons. Dashe Doeme, tuvo a finales de 2014 una experiencia impactante: mientras rezaba el Rosario ante el Santísimo Sacramento, se le apareció Jesús. Al principio, Jesús no dijo nada, pero le ofreció una espada. El Obispo la cogió y, en ese mismo momento, esta se convirtió en un Rosario. Entonces, Jesús dijo tres veces: “Boko Haram ha desaparecido”. El Obispo lo entendió: “Tuve claro que podríamos ahuyentar a Boko Haram con el Rosario”. Al principio, no quiso comentárselo a nadie, pero luego se sintió presionado por el Espíritu Santo y habló de ello con los sacerdotes de su diócesis.

 

Pocos meses más tarde, la situación mejoró: en la primavera del año pasado, una tropa del Ejército nigeriano junto con tropas de Chad y Camerún lograron reconquistar algunas localidades nigerianas ocupadas por Boko Haram, lo cual hizo posible que una parte de los desplazados pudieran regresar a sus lugares de origen.

 

Ahora, estas personas tienen que reconstruir sus vidas. En Misas de reconciliación, Mons. Oliver Dashe Doeme las anima a permanecer firmes en la fe, pese al sufrimiento que han soportado. Además, les invita a seguir el ejemplo de Cristo y a perdonar a los terroristas, para que no se dejen dominar por la sed de venganza, pues la venganza y las represalias solo conducen a un círculo vicioso de violencia y guerra. El Obispo está convencido de que la curación solo es posible si los creyentes perdonan lo ocurrido en el pasado y miran hacia el futuro con esperanza y confianza. En la Semana Santa del pasado año, Mons. Dashe Doeme visitó varias parroquias de su diócesis, donde comprobó lo siguiente: “El anhelo de oración y confesión era grande entre los creyentes”. En algunas parroquias, el Obispo y los sacerdotes que lo acompañaban administraron durante más de tres horas el sacramento de la reconciliación.

 

Ahora se necesitan más que nunca sacerdotes para impulsar el proceso de curación y perdón, y también los sacramentos y la asistencia pastoral. Sin embargo, también muchos sacerdotes han tenido experiencias traumatizantes: así, 26 de los 46 sacerdotes de la diócesis de Maiduguri tuvieron que huir de Boko Haram.

 

Por esta razón, el Obispo ha organizado ejercicios de una semana de duración para sus sacerdotes, para que puedan reunirse fraternalmente, rezar juntos, intercambiar impresiones y salir reforzados para su servicio pastoral. Aid to the Church in Need (ACN) ha apoyado este proyecto con 4.600 euros.

Mons. Dashe Doeme nos escribe: “En nombre de toda la Diócesis de Maiduguri quiero expresarle a su Fundación mi profunda gratitud y admiración, y darles la gracias por la enorme ayuda que prestan a la Iglesia Católica necesitada de la Diócesis de Maiduguri”.

Posted on 9 marzo, 2016 in Noticias

Share the Story

Back to Top