Historia de éxito en Venezuela

Un vehículo para el Seminario Misionero Franciscano.

Los Franciscanos Conventuales llegaron hace 37 años a Venezuela y, desde entonces, vienen prestando su bendito servicio en este país con costa al Mar Caribe. Incansables, trabajan en las parroquias, donde predican la Buena Nueva de Jesucristo. En algunas zonas de esta región subsiste, junto a la devoción católica, la superstición, debido a que la gente sabe demasiado poco acerca de la fe católica. Los Franciscanos enseñan a la gente lo que significa realmente ser hijos de Dios.

 

Además, los Padres y sus colaboradores prestan ayuda a los habitantes de los suburbios y les infunden esperanzas. A las personas sin hogar, a los jóvenes que carecen de perspectivas y, en general, a todos los que están necesitados los apoyan con la fuerza del amor de Cristo, los animan y les prestan una ayuda concreta. El alcoholismo, la violencia doméstica, las familias desestructuradas, la drogadicción, la delincuencia… todo esto es habitual en los arrabales. Pero lo peor no es la necesidad material, sino el desarraigo espiritual y moral de las personas. Así, muchas niñas son madres a edades muy tempranas, a saber, a los 12, 13 o 14 años. Los padres pueden ser chavales de su misma edad o, a menudo, también varones bastante más mayores con los cuales creen que encontrarán protección y podrán huir del caos doméstico. Un buen día se quedan embarazadas, y entonces la desesperación y la miseria se tornan mayores que nunca. A menudo, con 20 años ya tienen varios hijos de diferentes padres, y no es raro que los nuevos padrastros, que los rechazan, los maltraten. Para estos niños existe un centro en el que pueden jugar, reír, hacer tranquilamente sus deberes y vivir su infancia.

 

Venezuela es un país con un gobierno de extrema izquierda que crea muchos problemas a la Iglesia y que no cesa de ponerle obstáculos. A pesar de que bastante más del 90% de la población sea católica, la Iglesia realiza su labor bajo condiciones difíciles. No obstante, la orden de los Franciscanos Conventuales es bendecida con numerosas vocaciones nativas.

Desde 1990, estos religiosos cuentan con el Seminario Misionero Franciscano, donde se preparan jóvenes varones de todo el país para ejercer de sacerdotes de la orden.

 

Nuestros benefactores han contribuido con 7.250 euros a que este seminario pueda adquirir un coche de segunda mano para sus numerosas actividades. Este vehículo era necesario no solo para realizar las recados y los desplazamientos diarios, sino también para las acciones misioneras en las parroquias en las que también participan los jóvenes religiosos. El rector, Franklin Durán, da las gracias de corazón a todos los benefactores y nos escribe: “Vosotros sois para nosotros lo que nuestra regla califica de ‘amigos espirituales’. Vuestros corazones, vuestra generosidad y vuestra ayuda son para nosotros un acicate continuo para continuar y mantenernos fieles a aquellos a quienes hemos prometido cuidar y dar a conocer a Jesús de Nazaret y su Evangelio”.

Posted on 18 noviembre, 2015 in Noticias

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