Haití: “Queremos reconstruir iglesias y personas”, mons. Launay Saturné

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Entrevista con Mons. Launay Saturné, Obispo de la Diócesis de Jacmel en Haití.

En el quinto aniversario del devastador terremoto en Haití, todavía muchas capillas e iglesias que no son más que escombros. Estas ruinas recuerdan a diario a la catástrofe natural que el 10 de enero de 2010 se cobró la vida de casi un cuarto de millón de personas, entre ellas, la del Arzobispo de Puerto Príncipe, Mons. Joseph Serge Miot. En los pasados meses, varios robos a mano armada perpetrados contra religiosas y sacerdotes han creado inseguridad entre los creyentes. Con ocasión de una visita a la sede internacional de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre, Mons. Launay Saturné, Obispo de la Diócesis de Jacmel, informó el 8 de junio sobre la situación de los edificios eclesiales y la necesidad de los haitianos.

 

  1. Ayuda a la Iglesia que Sufre: Haití es uno de los países más pobres de Iberoamérica, y desde hace algunos meses se vienen registrando en él robos a mano armada contra religiosas y sacerdotes. ¿Cómo afrontan la Iglesia y los creyentes esta situación?

Mons. Launay Saturné: Entre los católicos reina un gran temor a la violencia. Desde noviembre de 2014 hasta febrero de 2015, más de veinte congregaciones religiosas han sido víctimas de robos. La reacción de la Conferencia Episcopal Haitiana ha sido una vigilia de oración de 24 horas. Además, la comunidad de los religiosos haitianos propuso dedicar un día –el 9 de marzo de 2015– a la compasión y la solidaridad con las víctimas de la actual inseguridad. Ese día permanecieron cerrados todos los centros gestionados por religiosos, y cientos de religiosos y religiosas marcharon en silencio por las calles de las ciudades haitianas para manifestarse por el fin de la violencia. Nosotros exigimos a las autoridades que se encarguen de garantizar el respeto a los derechos humanos, independientemente de la religión de cada uno. Y las manifestaciones han surtido efecto: desde entonces, se han registrado menos asaltos”.

  1. Ayuda a la Iglesia que Sufre: Monseñor Saturné, usted fue consagrado Obispo en abril de 2010, por lo que coinciden su permanencia en el cargo y los tiempos de la reconstrucción. ¿Cuál es la situación actual en Haití?

Mons. Launay Saturné: “Antes del terremoto, la situación en Haití era difícil, pero después pasó a ser catastrófica, y hasta hoy no se han subsanado ni de lejos todos los daños. Todavía hay mucho que hacer. Nosotros estamos muy agradecidos por el generoso apoyo que hemos recibido tras el terremoto, pues gracias a él hemos podido reconstruir numerosas capillas e iglesias. Pero aún hay muchas obras pendientes: no pocas iglesias amenazan ruina, por lo que no se puede permanecer dentro de ellas y la gente tiene que celebrar la Misa en tiendas de campaña u otros lugares provisionales”.

 

  1. Ayuda a la Iglesia que Sufre: La situación económica en Haití es mala y mucha gente no tiene trabajo. Muchos emigran al otro lado de la isla, al país vecino de la República Dominicana, en busca de una vida mejor. ¿Qué significa esto para la Iglesia Católica?

Mons. Launay Saturné: “Son sobre todo los jóvenes los que abandonan Haití, y esto es especialmente doloroso para el país y, por tanto, también para la Iglesia Católica. Y es que la juventud es decisiva para nuestro país. A ello cabe añadir que en la República Dominicana no reciben a los refugiados con los brazos abiertos. El Papa Francisco recibió a finales de mayo a los Obispos dominicanos en Roma, ocasión en la que les pidió que se ocuparan de forma especial, pastoral y caritativamente, de estos inmigrantes.

 

  1. Ayuda a la que Sufre: La catedral de Jacmel se derrumbó a raíz del terremoto, por lo que no se puede utilizar. Usted está haciendo todo lo posible para reunir el dinero necesario para su reconstrucción. ¿Qué significado tiene la catedral para los creyentes?

Mons. Launay Saturné: La catedral de San Felipe y Santiago de Jacmel fue erigida en el siglo XIX, por lo que se trata de un edificio religioso e histórico. Los creyentes tienen mucho apego a esta catedral, y hay profesionales cualificados que han comprobado que es posible restaurarla. Desde hace cinco años celebramos la Misa en una sala totalmente inapropiada. Necesitamos un espacio digno para la Misa, y por eso es importante reconstruir las iglesias. No obstante, y aunque los edificios de la Iglesia estén destruidos, la fe de los católicos sigue incólume.

 

  1. Ayuda a la Iglesia que Sufre: En estos difíciles tiempos, los creyentes necesitan buenos pastores. ¿En qué situación se encuentra el relevo generacional de los sacerdotes en su diócesis con sus 27 parroquias?

Mons. Launay Saturné: “Afortunadamente, tenemos muchas vocaciones: en la actualidad 38 seminaristas se preparan para la ordenación sacerdotal, a saber, nueve más que hace cuatro años. El centro de formación es el seminario mayor de Puerto Príncipe. Este año voy a ordenar sacerdotes a tres varones.

  1. Ayuda a la Iglesia que Sufre: Ayuda a la Iglesia queSufre apoya varias iniciativas en el país: además de los proyectos de construcción, también la formación de catequistas y futuros sacerdotes. Ayuda a la Iglesia que Sufre también subvenciona el sustento de los sacerdotes y los recursos para su labor cotidiana como material de enseñanza y vehículos. ¿Qué tipo de ayuda es más importante para su país?

Mons. Launay Saturné: “Queremos olvidarnos lo antes posible del 10 de enero de 2010, pero muchos edificios destruidos nos hacen rememorar la catástrofe a diario. Queremos reconstruir nuestras casas e iglesias, es decir, impulsar la reconstrucción material. Pero, para nosotros, más importantes aún son las personas. En enero y refiriéndose a Haití, el Papa Francisco exigió con insistencia que la persona debía estar en el centro de cualquier campaña de ayuda. Literalmente, dijo: “No hay verdadera reconstrucción de un país sin reconstrucción de la persona en su plenitud”. Nosotros queremos dar vida a estas palabras del Papa: la labor humanitaria debe ir de la mano de la asistencia pastoral; ambas deben complementarse”.

 

  1. Ayuda a la Iglesia que Sufre: ¿Cómo hay que imaginarse concretamente la “reconstrucción de la persona en su plenitud”?

Mons. Launay Saturné: “La clave principal es la educación. Necesitamos muchos más centros educativos, desde jardines de infancia y escuelas para los pequeños hasta universidades para los jóvenes. Y también tenemos que apoyar económicamente a los jóvenes para que puedan acudir a la escuela y la universidad. Es terrible el hecho de que en Jacmel contemos con una universidad, pero que muchos jóvenes no puedan estudiar en ella por carecer de recursos para pagar las tasas”.

 

Posted on 19 junio, 2015 in Noticias

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