FILIPINAS: ¿MINDANAO COMO IRAQ?

“En algunas zonas de Mindanao estamos viviendo exactamente la misma situación que en Iraq”. Así se lo ha asegurado por teléfono a Aid the Church in Need  el P. Sebastiano D’Ambra, un misionero del PIME que lleva casi cincuenta años trabajando en Filipinas.

“La situación es preocupante”, ha precisado el P. D’Ambra, quien ha comentado los ataques contra los cristianos acaecidos en el día de la Navidad en el sur de Mindanao. “Resulta difícil constatar si la violencia se dirigía expresamente contra los cristianos, pero todo parece indicar que así era. Sin duda, nuestros hermanos en la fe son uno de los objetivos de los grupos fundamentalistas”. Según explica el religioso, los ataques fueron perpetrados por los Luchadores por la Libertad Islámica del Bangsamoro (BIFF, por sus siglas en inglés), un movimiento islamista paramilitar y terrorista surgido en 2008 a raíz de la escisión de un grupo del Frente Moro de Liberación Islámica (MILF, por su siglas en inglés). En 2011 el Gobierno de Manila firmó un acuerdo de paz con el MILF con el fin de redactar una ley –la llamada Bangsamoro Basic Law (BBL o Ley Fundamental para Bangsamoro)– que garantizaría a la región un estatuto especial. “Sin embargo, las negociaciones con el Gobierno se están prolongando mucho porque las autoridades filipinas están priorizando las elecciones presidenciales y parlamentarias previstas para el 9 de mayo de 2016. Por esta razón, los radicales como el BIFF, que no quieren en absoluto negociar con Manila, se aprovechan de la inestabilidad actual para perpetrar actos violentos”.

En Mindanao, el radicalismo islámico tiene una larga historia: ya en los años noventa comenzó a actuar el movimiento Abu Sayyaf, responsable del asesinato del misionero del PIME Salvatore Carzedda en 1992. La radicalización prosiguió con la proliferación de movimientos de inspiración wahabita financiados desde Arabia Saudí, mientras que, desde hace una década, también se registra una fuerte presencia del Jemaah Islamiah, un grupo islamista surgido en Indonesia. “En los últimos tres años, el número de simpatizantes del Estado Islámico ha ido en aumento en Mindanao, y, si bien no en la forma extrema de Oriente Próximo, el EI también está presente aquí”. Asimismo, el religioso ha informado de que en esta isla, que cuenta con una fuerte presencia musulmana, muchos líderes islámicos han invitado a sus fieles a no seguir una antigua usanza muy arraigada en Filipinas, a saber, la de celebrar la Navidad junto con los cristianos.

La ciudad de Zamboanga se encuentra más bien alejada de los lugares donde se perpetraron los atentados en Navidad, y la noticia no se ha difundido entre los medios de comunicación porque el Gobierno intenta minimizar estos hechos con vistas a las elecciones. No obstante, en el seno de la comunidad cristiana local el miedo va a más, sobre todo porque todavía está vivo el recuerdo del ataque perpetrado por el MILF en 2013, que destruyó la mitad de la ciudad y se saldó con varias víctimas y el incendio de más de diez mil casas. “Desde entonces, los cristianos recelan de los musulmanes, mientras que los fieles islámicos se lamentan por contar con un Gobierno local mayoritariamente cristiano (en un 70%) que no refleja el crecimiento de su comunidad”.

El Padre D’Ambra es el fundador del movimiento Silsilah, movimiento que promueve el diálogo interreligioso y que implica en este a parte de la comunidad musulmana local. “El aumento del radicalismo en todo el mundo dificulta nuestra misión, al tiempo que la hace más necesaria. Incluso algunos líderes islámicos que colaboran con nosotros se desaniman. Por ello, debemos afrontar la situación con más coraje y más fe. Evidentemente, se trata de un largo proceso, pero estoy convencido de que, a través del diálogo, se puede operar un cambio real y crear un clima de misericordia, tal y como nos ha animado a hacer el Papa Francisco en este Año Santo”.

Marta Petrosillo, press@acn-intl.org

Königstein (Alemania) / Roma (Italia), 06.01.2015

Posted on 10 febrero, 2016 in Noticias

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