«Es importante rezar por la paz y la reconciliación en Corea»

El Cardenal Mauro Piacenza, Presidente de «Ayuda a la Iglesia que Sufre», ha inaugurado las nuevas oficinas de «Ayuda a la Iglesia que Sufre» en Seúl – Aprovechó para visitar la línea de demarcación entre Corea del Norte y del Sur.

Por Oliver Maksan

 

Königstein, 17-11-2015. Después de su visita a Corea del Sur, el Cardenal Mauro Piacenza se ha mostrado impresionado por la vitalidad de la iglesia católica local: «numerosas personas acudieron a las Misas que pude celebrar. Y la solidaridad por la situación de los cristianos perseguidos en todo el mundo ha sido llamativamente elevada», dice el Presidente de la Fundación Pontificia Internacional «Ayuda a la Iglesia que Sufre». El cardenal Piacenza viajó a Seúl con ocasión de la inauguración de las oficinas de la Fundación en Corea del Sur. También aceptó la invitación el Arzobispo melquita de Homs (Siria), Jean Abdo Arbach, para dar testimonio sobre la situación de la Iglesia en su país.

«Me ha emocionado especialmente la visita de la frontera entre las dos Coreas. Pudimos mirar a los ojos a los soldados de Corea del Norte; tan cerca estábamos unos de otros. Solo nos separaba una plancha de vidrio. Me llamó la atención su desconfianza en relación con nuestra visita; pero en sus ojos también había curiosidad, y esto ya es algo positivo», dijo el Cardenal tras visitar la línea de demarcación que separa Corea del Norte de Corea del Sur. «Los soldados surcoreanos, muchos de ellos católicos, nos recibieron muy cordialmente, y lo mismo puede decirse de un general budista, quien recibió con simpatía nuestra oración por la paz». El Cardenal Piacenza recordó una reciente incidencia en la frontera intracoreana, durante la cual dos soldados de Corea del Sur perdieron sus piernas. «Se podía ver que a lo largo de la frontera domina realmente una situación de guerra. Hemos visto la desesperación de los lugares que se encuentran a lo largo de esta frontera impuesta. Por ello era muy importante rezar por la paz y la reconciliación en este maravilloso país y para que las heridas internas y externas de las personas pueden curarse».

El Presidente Ejecutivo de «Ayuda a la Iglesia que Sufre», el barón Johannes Heereman, se ha mostrado asimismo impresionado con ocasión de la inauguración de la oficina en Seúl. «En Corea del Sur hemos experimentado la gran fuerza de las oraciones de los fieles. Esto nos ha hecho confirmarnos en nuestra misión de rezar por la Iglesia que sufre». Corea del Sur se encuentra, según comentó más tarde el barón Heereman, en la transición entre país receptor y país donante. «“Ayuda a la Iglesia que Sufre” intermedia entre las iglesias libres y las que sufren presiones o incluso son perseguidas. Nos alegramos de que Corea del Sur refuerce la familia internacional de “Ayuda a la Iglesia que Sufre”», declaró el barón Heereman.

«Ayuda a la Iglesia que Sufre» mantiene oficinas en 22 países de todo el mundo. La Fundación Pontificia Internacional fomenta proyectos pastorales de la Iglesia oprimida y perseguida en más de 130 países.

Posted on 18 noviembre, 2015 in Noticias

Share the Story

Back to Top