En la RDC, los Obispos hacen sonar la alarma

Los Obispos de la República Democrática del Congo han emitido una advertencia urgente de que la creciente violencia y la inestabilidad política están amenazando a la nación con “disolución y caos”. Los Obispos manifiestan su dolor por las “miles” de personas que han perdido la vida en los últimos meses, incluidos muchos menores alistados en las diferentes milicias. Además, han comunicado su preocupación por que la crisis acabe por desencadenar una hambruna o incluso, la ruptura de la nación.

Los prelados, que se reunieron en una asamblea plenaria convocada con urgencia a finales del mes pasado (20 a 25 de febrero de 2017), consideran que la situación empeora debido al fracaso del presidente Joseph Kabila y sus oponentes políticos a la hora de cumplir los términos del acuerdo histórico firmado el 31 de diciembre de 2016, favorecido por la Conferencia Episcopal, acuerdo que allanó el camino para las elecciones presidenciales para más adelante en este año. El presidente Kabila no aspirará a un tercer mandato inconstitucional.

En una declaración obtenida por la fundación pontificia internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), los Obispos insisten en que el papel de la Iglesia es estrictamente el de mediador en aras del bien común, incluso a pesar del creciente número de ataques violentos y mortales al personal y las propiedades de la Iglesia, fruto de un aparente resentimiento hacia la contribución de la Iglesia al acuerdo.

En la ciudad de Bukavu murieron asesinadas varias religiosas de las Hijas de la Resurrección, obligando así a la congregación a cerrar siete conventos. En diciembre del año pasado, una Hermana Franciscana murió apuñalada, también en Bukavu. Y el 12 de febrero de 2017, una turba de jóvenes incendió la iglesia de Santo Domingo en Limete, en la capital de Kinshasha.

En un mensaje enviado a ACN, el Cardenal Monsengwo Pasinya, Arzobispo de Kinshasa, ha informado sobre el incendio provocado en el seminario mayor de Malole el 18 de febrero de 2017. El prelado señala que los perpetradores eran “matones violentos que también sembraron el terror entre las Carmelitas” en un Carmelo cercano.

No obstante, los Obispos aseguran que siguen comprometidos con su “función profética” de “acompañar al pueblo congoleño”, y que su objetivo es hacer todo lo posible para que los términos del acuerdo se cumplan.

Los Obispos han señalado: “Frente a los retos que nos presenta el momento actual y en aras de más justicia y paz, decimos ‘no a la obstrucción de la aplicación completa y rápida del acuerdo’”. Los prelados han apelado al presidente, a la oposición y a la población civil para que inicien “un diálogo franco, basado en la buena voluntad y la confianza recíproca”, para así dar respuesta al “clamor angustiado del pueblo congoleño, que espera impacientemente la implementación del acuerdo”.

También han apelado a la Policía y al Ejército para que mantengan la paz a escala nacional, pero sin recurrir a una “fuerza excesiva”, y a los medios de comunicación del país les han pedido que “eviten polémicas” y que informen al público “de forma objetiva y precisa” por el bien de la “unidad nacional”.

Finalmente, los Obispos también han apelado a los creyentes para que “intensifiquen su oración por el país, ayuden a proteger las propiedades de la Iglesia y no se dejen provocar ni gobernar por la desesperación y el miedo”. El 26 de marzo de 2017, en el cuarto domingo de Cuaresma, todos los Obispos celebrarán una Misa especial para rogar por “la intercesión maternal de la Virgen María, Nuestra Señora de la Esperanza, por que el Señor otorgue paz y misericordia a la República Democrática del Congo y a su pueblo”.

 

Posted on 16 marzo, 2017 in Varios

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