«El virus se ha llevado a muchos miembros con experiencia del personal sanitario»

Considerables esfuerzos de la Iglesia en la lucha contra el ébola en Sierra Leona y Liberia.

ACN, Königstein – 16-1-2015.

La diócesis católica de Kenema, situada al este de Sierra Leona, actúa intensamente en la lucha contra el ébola, como acaba de señalar el Obispo de Kenema, Patrick Daniel Koroma, en una carta dirigida a la Fundación Pontificia Internacional «Ayuda a la Iglesia que Sufre»: «La diócesis emplea su red de conexiones, formada por parroquias, pequeñas comunidades cristianas, hospitales, clínicas, escuelas y comunidades religiosas, para ayudar a muchas personas en estas áreas fundamentales: sensibilización, entierro seguro o técnicas apropiadas de enterramiento, apoyo psico-social, educación y entrenamiento; ayudas de reinserción para los pacientes dados de alta, movilización social y atención pastoral con un mensaje de esperanza».

«Ayuda a la Iglesia que Sufre» apoya los esfuerzos de la Iglesia católica en su lucha contra el ébola en Kenema y en otras diócesis de este país de África occidental, actualmente con 100.000 euros. Estos fondos se emplean para financiar programas médicos urgentes y de ayuda, para alimentos, para la formación y movilización de colaboradores y para la labor pastoral con pacientes, familiares y voluntarios. «Ayuda a la Iglesia que Sufre» presta apoyo también en Liberia, el país vecino asimismo afectado por la epidemia del ébola; actualmente, con casi 50.000 euros, especialmente en la archidiócesis de Monrovia; otros proyectos están actualmente en fase de preparación.

En su carta, el Obispo de Kenema (Sierra Leona) confirma que esta labor va unida a un considerable riesgo: «El virus se ha llevado a muchos miembros con experiencia del personal sanitario, y esto es muy triste. Algunas de esas enfermeras y técnicos de laboratorio pertenecían a nuestras parroquias. Estamos muy agradecidos a los que trabajan en primera línea arriesgando sus vidas, y rezamos por ellos».

Según comenta el Obispo Koroma, la crisis exige mucho de la Iglesia: «Para responder a las agudas necesidades humanitarias, la diócesis se ve obligada a emplear todas las reservas de que dispone. Pagar al personal sanitario es un gran problema». Si bien hay ya unos primeros indicios de que el virus del ébola se puede detener, el Obispo siente mucha preocupación al mirar al futuro. Las repercusiones del virus del ébola sobre nuestras comunidades son muy duras, comparables a las de la pasada guerra civil. Los mercados están vacíos, las escuelas se cerraron en todo el país antes de finalizar el curso y siguen cerradas. El número de huérfanos aumenta de día en día. Por ello nos tenemos que ocupar de muchas cosas: de una revitalización económica, de la educación, de la agricultura, de curar a las personas traumatizadas y de los huérfanos».

 

Por Reinhard Backes

Posted on 22 enero, 2015 in Noticias

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