El Arzobispo asegura que el primer ministro es culpable por no proteger a los cristianos

  • Mons. Coutts: El primer ministro ignoró la orden judicial de garantizar la seguridad de las iglesias
  • NCJP: La policía estaba viendo un partido de cricket cuando ocurrieron los atentados

El primer ministro paquistaní tiene parte de culpa en los atentados suicidas contra los creyentes que acudieron el domingo a Misa, asegura el líder católico del país, quien ha acusado al Gobierno de ignorar la seguridad. El Arzobispo de Karachi, Mons. Joseph Coutts, ha acusado al primer ministro Nawaz Sharif de dejar a los grupos religiosos minoritarios indefensos ante este tipo de ataques, por no actuar acorde a la orden de 2014 del Tribunal Supremo, que dictaba que había que garantizar la seguridad de todos los lugares de culto. Recalcando la importancia de la orden del Tribunal Supremo, el Arzobispo, que es también presidente de la Conferencia Episcopal Católica Paquistaní, señaló: “Esta orden del Tribunal Supremo no ha sido implementada”. En el mensaje que ha enviado a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre, el Arzobispo añade: “Este nuevo acto de terrorismo ha mostrado de forma cruel lo indefensos que estamos debido a esta negligencia”.

La declaración del Arzobispo viene a raíz de los dos atentados ocurridos el domingo, 15 de marzo, en Lahore, durante la Misa dominical en el distrito de Yunabad, densamente poblado por cristianos. Uno tuvo lugar fuera de la iglesia católica de San Juan y el otro en la iglesia de Cristo. El grupo disidente talibán Jamatul Ahrar reivindicó los atentados, que iban dirigidos contra las comunidades cristianas más numerosas del país. Según los informes, 14 personas murieron y 70 resultaron heridas.

Entretanto también se han unido a las críticas al Gobierno los líderes de la Comisión Nacional para Justicia y Paz (NCJP, por sus siglas en inglés), que forma parte de la Iglesia Católica paquistaní. La NCJP ha acusado a las autoridades y a la policía de fracasar a la hora de garantizar una seguridad básica a las iglesias, pese a la continua amenaza de violencia que se cierne sobre las comunidades cristianas de Yunabad y otros lugares. El director nacional de la NCJP, P. Emmanuel Asi, y su director ejecutivo, Cecil S. Chaudhry, han constatado: “Lo cierto es que mientras los extremistas revindican el doble atentado contra iglesias en Yunabad, en el momento de los hechos, las fuerzas de la seguridad estaban ocupadas mirando un partido de cricket en lugar de cumplir con su obligación de proteger las iglesias. Como resultado de esta negligencia, muchos cristianos han perdido la vida y muchas familias lloran a sus seres queridos”.

Tras los atentados surgieron violentas protestas en las que fueron asesinados dos hombres acusados por la multitud de estar implicados en las explosiones. El Arzobispo Coutts ha llamado a la calma: “Apelo en particular a todos los cristianos para que manifiesten sus protestas de forma pacífica y para que no recurran a la violencia y la destrucción de bienes públicos, pues eso no conduce a ningún lugar”. El Arzobispo decidió que, como muestra de respeto a los muertos y a las familias de luto, todas las escuelas y centros educativos católicos de la diócesis permanecieran cerrados el lunes, 16 de marzo.

Ante lo habitual de los actos de violencia e intimidación contra los cristianos y otras minorías paquistaníes, el Arzobispo también señaló: “Una vez más, el Estado no ha sido capaz de garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Millones de ellos continúan viviendo en un estado de tensión y miedo constantes, sin saber qué será lo siguiente”.

Mons. Coutts dijo que, en este tiempo de Cuaresma, los creyentes deberían centrarse en ayudar a los heridos y traumatizados, y añadió: “Apelo a todos los ciudadanos de buena voluntad para que permanezcan unidos en estos tiempos marcados por la tristeza y las pérdidas. Nuestra solidaridad es esencial para demostrar a los terroristas que condenamos sus métodos de violencia sin sentido”.

Pakistán es un país prioritario para Ayuda a la Iglesia que Sufre, la fundación pontifica que apoya proyectos de educación cristiana, catequesis infantil, ayuda de emergencia para víctimas de la persecución, formación de futuros sacerdotes, apoyo a religiosas y catequistas laicos, construcción de iglesias y demás edificios eclesiales, y vehículos para la labor pastoral.

Posted on 17 marzo, 2015 in Varios

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