“Charlie-Charia-Charité”

“Charlie-Charia-Charité” 

de Marc Fromager, director de AIN en Francia.

Serlo o no serlo. Este fin de semana, las manifestaciones anti Charlie Hebdo han degenerado en disturbios en Niamey (Níger), provocando la muerte de cinco personas y la destrucción de decenas de iglesias. A continuación, la reacción de Marc Fromager, director de AIN en Francia.

Charlie. Serlo o no serlo. Si se trata de manifestar nuestra compasión por las víctimas y nuestra oposición al terrorismo, evidentemente, sí. Si se trata de erigir un supuesto derecho al insulto en el nombre de una seudolibertad de expresión sin límites, no. Como católico, a menudo me he sentido consternado por la vulgaridad de esos dibujos que ofenden sin parar la fe de los creyentes, cualquiera que sea su religión. En este sentido, resulta verdaderamente paradójico que se hayan incendiado iglesias en Níger, donde los cristianos no tienen culpa alguna.

Si hoy ser Charlie resulta ser la máxima expresión de la experiencia colectiva propuesta a los franceses, cabe imaginarse algunas reticencias y, por desgracia, prever nuevos dramas. ¿Era absolutamente necesario imprimir y reimprimir una nueva portada de esa publicación semanal para suscitar de nuevo la violencia? ¿Con qué intención? ¿Cuál es nuestro objetivo en nombre de los muertos?

SharíaCharia Uno puede no amar a Charlie, pero eso no puede, en ningún caso, justificar la violencia cometida, según los terroristas, en nombre del Islam. En esto se parecen a los yihadistas del Estado Islámico,  Boko Haram o Al Qaeda, los cuales afirman igualmente actuar en nombre del Islam. ¿Son estos acontecimientos el inicio de la yihad en territorio nacional? De ser así, ¿qué otro objetivo tendría este combate sino la aceleración de la islamización de Francia y su sumisión a la sharía? Se puede aparentar un optimismo ingenuo, pero la simple reivindicación de la libertad de expresión no nos protegerá de ningún modo de una voluntad radical apoyada por una vitalidad demográfica sobre un fondo de violencia.

Caridad – Charité. Entonces, ¿qué hacer? Se ha hablado de una guerra declarada a Francia, por lo que hay que defenderse con todas las armas necesarias, y sean materiales para garantizar la defensa del territorio, ya sean jurídicas para que reine el Derecho, ya sean espirituales, pues, en última instancia, debe ser posible reaccionar ante el vacío espiritual del que adolece Occidente y por el que penetra el islamismo.

No es el relanzamiento de Charlie Hebdo lo que despertará las ganas de respetar o incluso de amar a Francia, sino, ante todo, una reapropiación de los valores que han fundado Occidente y cuyo abandono suscita, con justa razón, un creciente desprecio y, además, un doble descubrimiento, a saber, el de la belleza y la grandeza de nuestra historia y cultura, y también y tal vez ante todo, el del Cristo que estamos llamados a revelar mediante el testimonio de nuestra fe y el ejercicio de la caridad.

Posted on 22 enero, 2015 in Noticias

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