Ayuda a la renovación de la capilla de los Albertinos en Zaporiyia

El Obispo Auxiliar romano-católico de Járkov-Zaporiyia, Mons. Jan Sobilo, es oriundo de Polonia. En realidad, cuando llegó a Ucrania como joven sacerdote su intención era ayudar durante un año a este país, pero, entre tanto, ya lleva casi un cuarto de siglo en él.

A Mons. Sobilo le importan de forma especial las personas que viven al margen de la sociedad: los drogadictos y los alcohólicos. El Obispo se dio cuenta de que no bastaba con ayudar a estas personas con un pedazo de pan, un plato de sopa y algo de ropa, pues lo que necesitan realmente es apoyo espiritual para superar su adicción. “A nuestro comedor acudían tantos de estos jóvenes, y demasiados de ellos mueren”, explica el prelado. En cambio, cuando se libran de las drogas y encuentran a Dios, pueden ocurrir cosas maravillosas: así, por ejemplo, Mons. Sobila ha podido ordenar sacerdote a un exdrogadicto que hoy es el responsable de la pastoral juvenil en la diócesis.

En Zaporiyia, dos Albertinos se ocupan de los pobres y las personas sin hogar. Al lado de la catedral dirigen un comedor al que acude cada vez más gente que no tiene dinero para comer caliente una vez al día. Algunos viven en la calle y otros son jubilados que con su pequeña pensión apenas logran subsistir debido a la subida de los precios. Además, los religiosos acogen a personas sin techo en su casa. Muchos hombres que llevan largo tiempo viviendo en la calle tienen problemas de salud y, sobre todo, dolencias relacionadas con las piernas y los pies. Los Albertinos los ayudan a acometer todo lo necesario para retornar a una vida normal, entre otros, ensenándoles a hornear pan. A menudo, cuando los primeros problemas externos están solucionados, aparecen las preocupaciones y el dolor internos, para los que se necesita mucha ayuda pastoral. Pero, a menudo, los religiosos también se sorprenden ante los talentos y la profundidad humana de los que acuden a ellos en busca de ayuda. Así, por ejemplo, actualmente vive con ellos León, un joven que ha resultado ser un excelente pintor de imágenes religiosas y que, tal vez, incluso tenga una vocación religiosa.

En estos momentos, los Albertinos están renovando su casa, cuyo corazón es la capilla. Ayuda a la Iglesia que Sufre quiere apoyar estas obras con 4.000 euros.

Posted on 10 agosto, 2015 in Varios

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