Ayuda a la reconstrucción de la catedral de Homs, Siria, gravemente dañada por la guerra

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La catedral greco-católica melquita de Homs está consagrada a la Virgen de la Paz. En el transcurso de la guerra en Siria ha compartido la triste suerte de más de 200 iglesias cristianas, a saber: ha quedado casi totalmente destruida. Entre abril de 2011 y mayo de 2014, agrupaciones armadas la utilizaron como cuartel y la casa del Arzobispo fue convertida en hospital de campaña. El Arzobispo se tuvo que ir a vivir a una casa de alquiler en un lugar de los alrededores de Homs.

 

Tras más de tres años, el Arzobispo logró entrar de nuevo el 8 de mayo de 2014 en la asediada ciudad de Homs. Allí se encontró con que la catedral y su casa estaban gravemente dañadas y con que habían sido saqueadas. Los proyectiles habían hecho mella en la catedral y el tejado tenía siete grandes agujeros de uno a siete metros de diámetro. También habían robado los iconos o habían desfigurado a propósito las caras de estos. Las columnas de mármol yacían en ruinas y otros objetos habían sido pasto del fuego. En la cripta habían abierto y profanado las tumbas de los sacerdotes y hasta habían arrancado un sarcófago de la tumba.

 

Cuando el Arzobispo y sus acompañantes abandonaron la catedral y emprendieron el camino de vuelta, recibieron una llamada: tan solo diez minutos después de su partida había habido una fuerte explosión. Si hubieran permanecido unos pocos minutos más en la catedral, muy probablemente hubieran perdido todos la vida. Dieron gracias a Dios por protegerlos y regresaron para supervisar los daños. Ahora, la catedral estaba prácticamente en ruinas. Los explosivos los habían escondido en el ambón.

 

Hoy por hoy se respira esperanza en Homs. El 1 de junio de 2016, el Día Internacional del Niño, fue una jornada especial, pues fue celebrado por los niños sirios como un día de oración por la paz. Durante todo el día sucedieron, en varias ciudades sirias, diferentes actos y oraciones conjuntas. También hubo procesiones por la paz en las que los niños portaron imágenes y estatuas del Niño Jesús vestido de Rey, que sujeta con su izquierda el orbe y que bendice con la derecha el mundo. Esta imagen es conocida en la Iglesia Católica como el Niño Jesús de Praga.

 

En Homs, setecientos niños cristianos de todas las confesiones rezaron por la paz. Desde la liberación de la ciudad, este ha sido el primer acto público con niños. La acción fue retransmitida en todo Oriente Próximo por el canal cristiano Tele Lumière y también se hicieron eco de ella los informativos de las televisiones. Los niños recorrieron la ciudad en una gran procesión durante la cual visitaron todas las iglesias cristianas para, al final, rezar ante la catedral destruida. En los muros que aún quedan en pie se colgaron carteles enormes del Niño Jesús de Praga. Los Obispos católicos y ortodoxos pronunciaron junto con los niños una oración dirigida al Niño Jesús y el Arzobispo Jean Abdo Arbach dijo en su alocución que el Niño Jesús es “la fuente de paz para nuestros niños y para nuestro país, como bien nos muestra su saludo ‘La paz sea con vosotros’”. Finalmente también encendieron velas ante una estatua del Niño Jesús.

 

Los grandes carteles que muestran al Niño Jesús como Rey permanecerán en la catedral, según ha decidido el Arzobispo Arbach, pues es al Príncipe de la Paz, anunciado por el profeta Isaías, al que imploran los habitantes de Homs por la paz en su ciudad y en su país. Ahora la catedral destruida va ser reconstruida tras la liberación de la ciudad y Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) quiere contribuir con 80.000 euros a reparar los peores daños.

Posted on 5 julio, 2016 in Noticias

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