Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) ayuda a más de 3.500 jóvenes de más de 29 países a acudir a la Jornada Mundial de la Juventud en Polonia

JMJ

Más de medio millón de ayudas en 40 proyectos relacionados con la JMJ en los cinco continentes

 

Comienza la cuenta regresiva. Dentro de muy pocos días jóvenes de todo el mundo se reunirán en Cracovia para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), un evento que se remonta al año 1984 donde San Juan Pablo II en el Año Jubilar de la Redención convocó a jóvenes de todo el mundo a participar en el Jubileo internacional de la juventud. Desde entonces se reúnen en la ciudad indicada junto al Papa para compartir su fe con la de los demás y meditar sobre el mensaje que el Papa elige para cada ocasión. En este año Jubilar, también dedicado a la Misericordia, la ciudad escogida es Cracovia, tan unida al mensaje de Santa Faustina, Apóstol de la Divina Misericordia y a San Juan Pablo II, que canonizó a sor Faustina y estableció el Domingo de la Misericordia para toda la Iglesia.

 

Más de 3.500 jóvenes de 29 países podrán participar del encuentro en Cracovia del 26 al 31 de Julio gracias a la ayuda de la organización internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), con cuarenta proyectos de ayuda. Debido a la situación geográfica de vecindad con Polonia, una buena parte de los países que ha recibido apoyo son de Europa del Este: “Los jóvenes de Ucrania, Bosnia, Bielorrusia, Bulgaria, Rusia y Macedonia están felices de tener la oportunidad de conocer personalmente al papa Francisco en Polonia. La mayoría de ellos no han asistido nunca a la JMJ, debido a que los viajes fuera del sudeste europeo están asociados con costos siempre muy altos y trámites difíciles. Por eso hemos querido este año permitir a muchos jóvenes experimentar directamente la cercanía del Papa y de otros jóvenes de todo el mundo” apunta Magda Kaczmarek, una de las coordinadora de proyectos para Europa de Este de Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN).

 

Conocer al Papa y tener una experiencia de iglesia universal, esto es fundamental para los jóvenes de comunidades católicas pequeñas del centro asiático como Kazajstán, Kirguistán o Turkmenistán, país este último donde se calculan no más de cien católicos. Al ser grupos pequeños no son proyectos muy costosos, pero una inversión en el futuro de la comunidad de estos países.

 

Por otra parte conociendo la dolorosa situación que están pasando los países árabes en general y los cristianos árabes en particular, y siguiendo uno de los grandes carismas de la fundación, entre la lista beneficiados por la colaboración de Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) se encuentran jóvenes de Irak, Siria, Jordania y Palestina. Se trata de aliviar un poco las dificultades que afrontan en la vida cotidiana pero también de “fortalecer y apoyar a la esperanza de la Iglesia en Oriente para que de este de modo pueda ser un testigo viviente de la convivencia. Estas personas han experimentado la guerra en esta región. Esta reunión, que se celebrará en Polonia en julio el año 2016 parece ser una valiosa oportunidad para proporcionar un apoyo concreto y tangible para estos jóvenes cristianos árabes”. Así resume la importancia de la JMJ para los jóvenes cristianos árabes el padre Andraws s.j., coordinador del proyecto de Siria de donde acudirán 22 jóvenes. “A pesar del miedo y la incertidumbre ante el futuro, los cristianos viven en la Esperanza de que “el pueblo que andaba en tinieblas ha visto la luz.” Estos cristianos encarnan la Esperanza de los primeros siglos de la cristiandad. Su testimonio fue valiente a pesar de las amenazas de muerte.”

 

Entre los países “veteranos” en recibir apoyo de ACN para participar en la JMJ se encuentran Sudán y Bangladesh, países donde los cristianos también son objeto de discriminación y ataques violentos. En una carta de agradecimiento después de participar en la JMJ en Rio de Janeiro nos escribían desde Bangladesh: “Hemos experimentado la belleza de la Santa Iglesia Católica y el profundo sentido de lo que significa ser Uno. El intercambio con jóvenes de otras partes del mundo ha ampliado el horizonte de nuestro conocimiento y comprensión de su cultura y tradiciones. Fue muy alentador ver que estamos unidos en la misma fe. A pesar de nuestras muchas diferencias somos uno en la fe. ¡Qué reconfortante es pensar en eso! No seríamos capaces de participar en la JMJ sin su apoyo. Una vez más, extendemos nuestro agradecimiento por lo que han sido, por lo que son y de lo que serán para nosotros. Muchas gracias. Cuenten con nuestras oraciones.”

 

No siempre los viajes a la JMJ son sencillos a pesar de vivir en el siglo XXI, llegar al punto de destino puede resultar muy cansado, así relatan la experiencia los jóvenes de Sudan que viajaron a Rio de Janeiro: “En el pasado, los peregrinos dejaban sus hogares, familias y todo lo que tenían para hacer miles de kilómetros sin nada más que lo que podían llevar en sus mochilas. Así acudimos nosotros como peregrinos modernos, dejando nuestras familias y hogares para viajar a lugares sagrados. Este camino incluye muchos sacrificios: cansancio, hambre, agotamiento, sueño, cambios de temperatura extremos, austeridad… Pero todo eso merece la pena para alcanzar el final último, la destinación eterna. Por eso el peregrino entiende que a pesar de estar viviendo el presente, el presente no es el fin último. Esta experiencia de peregrinación es fascinante, y estamos agradecidos a ACN de habernos apoyado en esta peregrinación.”

 

También para la JMJ en Cracovia la fundación ha asegurado ayuda financiera, confiando en el apoyo de sus muchos y generosos benefactores, pero en este caso ACN pide también oraciones para ambos países, pues la situación de guerra civil en Sudán del Sur y los violentos ataques terroristas en Bangladesh están cuestionando todavía – a unos días del comienzo – la participación de estos grupos.

 

En medio de una realidad social y política cada vez más cruel y desesperanzadora en el mundo la JMJ es una oportunidad para renovar la esperanza para muchos jóvenes. Así lo describía por ejemplo Alberto Velloso, un joven brasileño de Barcelos en el lejano Amazonas, a su regreso del encuentro de Rio de Janeiro en el 2013: “No puedo explicar lo que sentí, fue como si el mundo se hubiera detenido y sólo existieran aquellos momentos divinos, todos los problemas del mundo se fueron y por un momento pude sentir que nada se pierde, las voces de millones de personas eran voces celestiales, voces que alababan el nombre de Jesús, era como si las guerras, la destrucción y el hambre no existieran. Sentí un poco el paraíso, así puedo decir que hoy en mi corazón se puede sembrar la semilla de la paz, la semilla de la fe y de la semilla del amor. Gracias.”

 

Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) apoya las Jornadas Mundiales de la Juventud con más de 40 proyectos y un total de casi medio millón de Euros. Además de aporte de ayuda a los grupos participantes, ACN también ayudará a organizar encuentros nacionales paralelos a la JMJ en Cuba y en otros países de Latinoamérica. La fundación es sponsor del libro de oración: “Jesús confío en Ti. Un libro extraordinario sobre la Divina Misericordia” que es parte del kit del peregrino JMJ Cracovia 2016.

 

Maria Lozano, press@acn-intl.org

Posted on 19 julio, 2016 in Noticias

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