Ayuda a la Iglesia que Sufre abrió una nueva sede en Colombia

Ayuda a la Iglesia que Sufre (AIS), fundación de derecho Pontificio, inauguró oficialmente sede en la capital de Colombia, Bogotá,  con un acto litúrgico realizado el jueves 27 de noviembre en la parroquia Cristo Rey de dicha ciudad, presidido por monseñor José Daniel Falla Robles, secretario de la Conferencia Episcopal de Colombia, acompañado por el asistente eclesiástico a nivel internacional, Padre Martin Barta, y el sacerdote palestino Khalil Carlos Jaar.

Así mismo estuvieron presentes el presidente ejecutivo internacional de Ayuda a la Iglesia que Sufre, Barón Johannes Heereman y Diego Rodríguez Lizcano, director de la entidad para Colombia.

Siguiendo el carisma de la fundación – animar a la solidaridad con la Iglesia que sufre en el mundo, y en especial con los cristianos perseguidos por odio a la fe o por la ausencia de libertad religiosa – la eucaristía contó con la presencia de 400 personas que se unieron en oración por los cristianos de Irak y Siria. El padre Carlos Khalil, que actualmente vive en Jordania y recibe ayuda de la fundación para su labor de atención a cientos de refugiados huidos de estos dos países a causa de la persecución y guerra causada por el estado islámico, dio testimonio sobre la triste situación que se vive, y pidió la solidaridad del pueblo colombiano, también destacó la importancia de valorar el don de poder practicar la fe sin restricción.

Al referirse a la situación en el Medio Oriente, Mons. Falla Robles recordó que si bien cada país o cada conflicto tienen una situación y unas causas distintas, en algunas ocasiones es posible establecer similitudes. “Lo que sí queda claro es que por causa del conflicto armado que padece Colombia, muchos católicos quedan excluidos de participar en actos litúrgicos y pastorales”. El obispo expresó el agradecimiento de la Iglesia colombiana ante la presencia que tendrá esta organización en el país, “su apoyo servirá para aliviar el sufrimiento de tantos colombianos que a diario son golpeados por el flagelo de la violencia”. En la homilía Mons. Falla se refirió a los cristianos que son perseguidos, y recordó que la vida no es un camino fácil, sino una cruz que vale la pena reconocer y caminar. “Jesús es el camino que se hace peregrino con nosotros”, afirmó.

Colombia es la cuarta sede abierta en América Latina, después de Brasil, Chile y México. En España lleva el nombre de Ayuda a la Iglesia Necesitada. En total la organización, que nació en 1947 por iniciativa del sacerdote holandés Werenfried van Straaten para ayudar a refugiados alemanes después de la guerra, cuenta con oficinas en 21 países del mundo.

Para más información sobre las actividades de la Fundación Ayuda a la Iglesia que Sufre en Colombia: www.iglesiaquesufre.co y facebook.com/iglesiaquesufre

 

Crédito fotografías: Conferencia Obispos Colombia

Posted on 3 diciembre, 2014 in Noticias

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