«Ayuda a la Iglesia que Sufre» abre una escuela para refugiados en Irak

Se ha inaugurado la primera de ocho escuelas para niños cristianos

Königstein / Erbil-Ankawa, 11-12-14.

 

En Erbil-Ankawa se ha inaugurado, hoy jueves, una escuela para niños cristianos refugiados. Se trata de la primera de ocho escuelas financiadas por la Fundación Pontificia Internacional «Ayuda a la Iglesia que Sufre». El Presidente de la Fundación, el Johannes von Heereman, acudió a dicha inauguración, celebrada en el barrio cristiano de Erbil, Ankawa. «Para nuestra Fundación, la educación de los niños es una prioridad de primer orden. Hemos de evitar que en Irak se produzca una situación como en Siria, donde los niños llevan en parte años sin poder acudir a la escuela. Son generaciones perdidas, con consecuencias incalculables a largo plazo. Por este motivo, estoy muy contento de prestar con esta escuela una pequeña, pero importante, contribución a la presencia cristiana en Irak», subrayó Johannes von Heereman el jueves en Ankawa.

El proyecto escolar estará atendido por el Director del departamento de Oriente Próximo de la Fundación Pontificia, Andrzej Halemba. «Hemos destinado para los proyectos escolares unos 2 millones de euros. Por supuesto que las escuelas no pueden cubrir toda la demanda; sin embargo, es un comienzo. Con ello se apoya también el ecumenismo. Una escuela en Dohuk servirá sobre todo para niños ortodoxos sirios. Además, también podrán visitar nuestras escuelas niños yesidas». Halemba siguió diciendo que de este modo se ayuda también a las comunidades que han recibido a los refugiados. «Muchos edificios de escuelas se han utilizado, y se siguen utilizando, como alojamiento para los refugiados. Los padres de los alumnos de estas escuelas temían que se interrumpiera la formación de sus hijos, lo cual ha producido tensiones, que ahora se pueden solucionar», dice Halemba. «Las escuelas dan a padres e hijos una nueva esperanza. Son un argumento más para quedarse en el país que aman».

El Arzobispo caldeo de Erbil-Ankawa, Mons. Baschar Matti Warda, ha agradecido a «Ayuda a la Iglesia que Sufre» su apoyo. «Se trata de una importante contribución para dar nuevas perspectivas a nuestros refugiados. Agradecemos su generosidad a todos los benefactores».

La escuela, construida con elementos prefabricados, será la primera de ocho escuelas en total que se levantarán en las provincias iraquíes de Dohuk y Erbil, y que podrán entrar en funcionamiento en enero del próximo año. Asistirán a las clases aproximadamente 7.200 niños, en su mayoría cristianos. En dos turnos, de mañana y de tarde, asistirán unos 450 niños de cada edad. Las clases correrán a cargo de profesores procedentes de poblaciones cristianas ocupadas actualmente por ISIS. El Gobierno central de Bagdad se hará cargo del mantenimiento del profesorado. Además de para las clases, los locales se emplearán también para catequesis y para otras actividades eclesiales.

Desde el avance de la milicia terrorista islamista ISIS en el norte y el oeste de Irak, en junio de este año, se han visto obligados a huir de sus territorios, dejándolo todo, muchos más de 100.000 cristianos. En su mayoría han encontrado refugio en la región de Kurdistán, al norte de Irak. Los obispos temen que se produzca una emigración en masa de Irak, si no se ofrece a los refugiados rápidamente una perspectiva. Para los cristianos perseguidos de Irak, «Ayuda a la Iglesia que Sufre» ha destinado, durante este año y el pasado, ayudas por un valor de 4,6 millones de euros, entre otras muchas cosas para la adquisición de remolques-viviendas y de alimentos.

 

Por Oliver Maksan

 

Posted on 12 diciembre, 2014 in Noticias

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