ATENTADOS EN YAKARTA: INDONESIA TOMA CONCIENCIA DEL PELIGRO DEL TERRORISMO

ACN-20140707-11101

 “Esos atentados deben servir de advertencia a todos los indonesios y, sobre todo, a los musulmanes, para que tomen conciencia del peligro que encierra el terrorismo”. Así lo ha comentado a Aid to the Church in Need (ACN) el P. Franz Magnis-Suseno, Jesuita y docente de Filosofía en la Universidad de Yakarta, en relación con la serie de explosiones acaecidas ayer jueves en la capital indonesia. “Es demasiado pronto para identificar a los autores, pero, ciertamente, resulta plausible que hayan sido obra del Estado Islámico”.

Según este religioso, lo ocurrido no guarda relación con la actual situación interreligiosa en el país. “Este tipo de problemas se registra más bien en alguna provincia como, por ejemplo, en la de Aceh”. Por tanto, el objetivo de los atentados no serían ni la comunidad cristiana –que representa el 9,9% de la población frente a un 87,2% de musulmanes– ni otras minorías religiosas, sino que se trataría más bien un mensaje directo a Occidente, como en el caso de los recientes atentados perpetrados en Turquía y Egipto. No obstante, y pese a no haberse registrado en los últimos seis años ningún atentado en Indonesia, no debe subestimarse el problema del extremismo.

Tal y como denunciaba el último Informe sobre la libertad religiosa en el mundo de Aid to the Church in Need (ACN), la tradición de pluralismo religioso y de armonía de Indonesia estaría cada vez más amenazada por el aumento de la intolerancia religiosa dirigida por el islamismo radical. Aumentando el número de ataques contra iglesias y el de iglesias a las que se obliga a cerrar. Otras comunidades religiosas, como las sectas islámicas ahmadí y chií, así como budistas, hindúes, bahaíes, confucianos, seguidores de las religiones autóctonas tradicionales y musulmanes suníes progresistas, que se manifiestan en contra de la intolerancia, también se enfrentan al acoso y la violencia. Según el reporte la unión de varios factores ha llevado a esta intolerancia religiosa. Organizaciones islamistas como el Frente Pembela Islam (FPI) o el Frente de Defensores Islámicos perpetran actos de violencia: ataques a iglesias, mezquitas ahmadíes, comunidades chiíes, etc, con total impunidad. El discurso predominante estaría influido por la propaganda islamista difundida en los campus universitarios, en las mezquitas y en los internados musulmanes. La difusión de las ideas islamistas es importada en gran medida de Oriente Medio, sobre todo mediante la financiación de becas de estudio en Arabia Saudí y Yemen, y del apoyo económico a la publicación y distribución de textos islamistas, concluye el informe.

“Las autoridades están seguras de contar con un buen sistema contra el terrorismo, que opera desde 1988”, afirma el P. Magnis-Suseno que señala así mismo la presencia de numerosos grupos terroristas. “Se trata de realidades muy diferentes, que no pueden meterse en un mismo saco ni hacer un frente común contra ellas. La mayor parte condena al Estado Islámico, aunque dos grupos en particular sostienen indirectamente al Califato”. Estas formaciones son el Jemaah Islamiah, fundado por Abubakr al Bashir, y el East Indonesia Mujahidin (MIT), encabezado por Santoso y activo en la provincia de Célebes Central.

El Jesuita no considera que la proliferación de seguidores del Estado Islámico represente un peligro inminente en Indonesia, pero todo dependerá de la evolución política y económica del país. “Si el Gobierno logra, como parece, ofrecer expectativas concretas de un futuro mejor y poner coto al agudo problema de la corrupción, los jóvenes indonesios no buscarán alternativas como el Estado Islámico”.

Marta Petrosillo, press@acn-intl.org

Königstein (Alemania) / Roma (Italia), 15.01.2016.

Posted on 15 enero, 2016 in Noticias

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