Armenia: un siglo después todavía se viven las consecuencias del genocidio

“Estábamos seguros de que el Papa se acordaría del genocidio, y su valentía ha cambiado la actitud del mundo entero”. Estas palabras las pronunció el Arzobispo Minassian, Ordinario de Europa Oriental para los católicos armenios, en una entrevista con Ayuda a la Iglesia que Sufre sobre las reacciones de su comunidad a las declaraciones del Papa Francisco en el aniversario de la masacre armenia.

El Arzobispo subrayó, en particular, cómo el Papa Francisco “nos animó a proseguir por el camino de la reconciliación: un acto de un supremo valor educacional, espiritual y humano, que también nos ayuda a recuperar lo que hemos perdido”.

Mons. Minassian, que pertenece a la primera generación posterior al genocidio, explicó que incluso los armenios que no presenciaron directamente la masacre de 1915 siguen sufriendo las consecuencias. “Algunas actitudes psicológicas como el temor instintivo ante un guardia armado se han transmitido incluso a la segunda y tercera generación”, aseguró ante AIS. El Arzobispo no duda de la responsabilidad de Turquía. “Basta con observar cómo el Gobierno de Erdogan no controla sus propias fronteras, lo cual es testimonio del hecho de que, tras haber cometido el atroz crimen en 1915, Turquía no ha cambiado. No puedo entender cómo Europa y Estados Unidos pueden tener tanta consideración con un país criminal”.

Recientemente en Roma, con ocasión de la sesión plenaria anual de la ROACO (Reunión de las Agencias de Ayuda para las Iglesias Orientales, según sus siglas en italiano), el Arzobispo Minassian habló con la fundación pontificia internacional          Ayuda a la Iglesia que Sufre sobre la situación de las diferentes comunidades católicas de rito armenio. Aunque este prelado también ejerce formalmente la jurisdicción en determinados países de Europa Central y Oriental (entre ellos, Polonia, Rumanía, Hungría, Eslovaquia y la República Checa) y otros países que pertenecieron a la Unión Soviética, Mons. Minassian es principalmente responsable de la comunidad armenia de Georgia, Armenia y la Federación Rusa. “En los dos primeros países, los creyentes católicos son más pobres y tienen una mayor necesidad de ayuda del exterior”, explicó. No obstante, añadió, cada uno de los países tiene sus problemas particulares: así, por ejemplo, en la Federación Rusa, la Iglesia Armenia no tiene condición jurídica, mientras que en Georgia son algo complicadas las relaciones con la Iglesia Ortodoxa. “En Armenia, la cooperación con la Iglesia Apostólica Armenia es perfecta, pues no existen diferencias de naturaleza litúrgica o sacramental”. No obstante, en esta nación montañesa caucásica, la Iglesia Católica Armenia carece de una adecuada infraestructura: “En las parroquias no hay centros parroquiales ni oficinas, por lo que todo tiene que desarrollarse en la misma iglesia. A menudo, los sacerdotes se ven obligados a celebrar la sagrada Liturgia en auditorios escolares, con el riesgo que ello conlleva de que nos identifiquen con una secta”. Además, la Iglesia Católica no puede impartir clase de Religión en las escuelas; solo la Iglesia Apostólica Armenia puede impartir una enseñanza en las escuelas, si bien no la catequesis, sino solo Historia de la Iglesia Armenia.

 

Posted on 9 julio, 2015 in Noticias

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