Apoyo a la pastoral penitenciaria en la Diócesis de Faisalabad

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Pakistán

Estar recluido en una cárcel paquistaní es realmente un castigo, pues las torturas están a la orden del día. Además, las condiciones son miserables: para cada cien presos hay un baño y las celdas son minúsculas y están abarrotadas. Algunos reclusos mueren por un golpe de calor o por paro cardíaco. Cada año, docenas de personas fallecen en las prisiones paquistaníes, pero para los cristianos estar en prisión es mucho peor que para sus compañeros musulmanes. Si ya en la vida “normal” son discriminados y oprimidos, en la cárcel su situación se torna aún más precaria. Como la mayoría de ellos son muy pobres, sus familias no pueden sobornar a los vigilantes, por lo que, a diferencia de los presos musulmanes, los presos cristianos apenas reciben visitas.

En las prisiones de Faisalabad, la tercera ciudad más grande de Pakistán, se encuentran recluidas 5.000 personas, entre ellas, entre 85 y 100 cristianos. La mayoría de ellos cumplen una pena por delitos relacionados con las drogas, el comercio ilegal con alcohol u otros delitos leves, y muchos ya estarían en libertad desde hace tiempo si pudieran pagar las multas que les han sido impuestas. Como carecen de dinero para ello, tienen que permanecer en prisión.

En Faisalabad, las autoridades al menos permiten que, una vez al mes y con ocasión de las fiestas religiosas más importantes, los sacerdotes católicos puedan visitar a los presos que lo desean para rezar y hablar con ellos, lo cual es una gran bendición. Pero la pastoral penitenciaria no solo es buena para los presos, sino también para los familiares, sobre todo, cuando el preso es el único que alimentaba a su familia. En estos casos, la esposa y los hijos se quedan sumidos en una situación de extrema necesidad, que los sacerdotes intentan aliviar. Además, estos intentan que la familia de la víctima se reconcilie con el delincuente y lo perdone. Aid to the Church in Need  (ACN) apoya, durante un año más, el importante servicio que prestan estos sacerdotes en la pastoral penitenciaria con 6.000 euros.

Posted on 5 enero, 2016 in Noticias

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