Ante violenta carnicería causada por ataques de ayer en Siria, obispo clama a nuestra solidaridad

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Diócesis apoya a heridos y familiares de las víctimas.

Obispo advierte de éxodo tras explosiones de bombas.

 

Königstein/Surrey, 24.05.2016. Un obispo en Siria describe los esfuerzos desesperados para atender a los heridos y moribundos después de los múltiples ataques Daesh (ISIS) en Tartous y Jableh, que dejaron más de 200 muertos y casi 650 heridos.

 

El Obispo Antioine Chbeir hizo hincapié en que ayer los ataques en su diócesis fueron los primeros de este tipo, en una zona donde los desplazados sirios han llegado en cientos de miles, creyendo que es una de las últimas zonas seguras resto del país.

 

El Obispo Maronita de Latakia describió los esfuerzos desesperados del clero y otras personas de la diócesis para ayudar a los heridos y moribundos, diciendo que hoy (martes 24 de mayo) sus sacerdotes han comenzado a enterrar a los muertos.

 

En conversación telefónica con Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), el Obispo Chbeir dijo: “Estamos tratando de ayudar a la gente y estamos cuidando de los heridos. Es una situación muy dramática y cuando se produjo el desastre nos preguntamos si podíamos hacer frente”.

 

“En este momento, nuestros sacerdotes están en la escena. Ellos están visitando las personas – muchas de ellas tienen las piernas rotas y heridas profundas, sin mencionar los efectos psicológicos.”

 

En una zona controlada por el gobierno, que está casi completamente intacta a pesar de cinco años de guerra, el obispo advirtió que los ataques a las dos ciudades costeras, que se dice fueron perpetrados por Daesh (ISIS), puede inducir a un aumento de las personas que huyen de Siria.

 

El obispo dijo que ayer hubo cinco explosiones en Jableh que mataron a 110 personas e hirieron a 340, y que el mismo día en torno a las 9.30 am en Tartous hubo cuatro explosiones que dejaron más de 100 muertos y 300 heridos.

 

El obispo, que recordó que los ataques en Tartous ocurrieron a menos de dos millas de su casa, dijo: “Estos ataques son los primeros que han ocurrido aquí durante este tiempo de guerra y tendrán consecuencias dramáticas.”

 

“Si no tienes zonas seguras en Siria, van a salir del país – probablemente para siempre … Muchos de ellos irán por mar.”

 

El obispo habló de la desesperada necesidad de reconstruir la esperanza. “Hoy en día, estamos más decididos que nunca a permanecer en Siria. Cada vez que tenemos un bombardeo, hacemos todo lo necesario para permanecer en el país en el que estamos viviendo.”

 

El obispo denunció el ataque, confirmando los informes de que fue perpetrado por Daesh (ISIS), quienes han reivindicado esta atrocidad. Dijo: ” ISIS son personas bárbaras. Lo peor de todo es que están haciendo estas cosas terribles en nombre de Dios. En el nombre de Dios, están matando a la gente en todas partes”.

 

Sin embargo, el obispo dijo que la venganza no era la respuesta. Dijo: “Hay que llamar a la paz. No hay que matar a estos criminales. Debemos volver al criminal a ser un ser humano que se preocupa por la vida humana”.

 

Los informes de la región afirman que el aparente objetivo de Daesh era atacar el régimen de Assad en su bastión principal, que está respaldado por la flota rusa en las inmediaciones.

 

El obispo, que es apoyado por Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), dijo que su respuesta a la crisis se basa fundamentalmente en la actual ayuda de ACN para miles de personas desplazadas en la región, proporcionándoles alimentos, refugio y medicinas.

 

Una de las explosiones en Tartous se llevó a cabo en una estación de autobuses, por la que una delegación de ACN pasó por delante durante un viaje de proyecto, evaluación y recopilación de información en enero.

 

El Obispo Chbeir dijo: “En primer lugar, necesitamos ayuda física y material, sólo para ayudar a que los afectados tengan algo para comer y para ayudar a cuidar de los que más sufren. Nos preocupamos por la gente no por su religión en particular, sino porque son seres humanos.”

 

Señaló que las necesidades del pueblo habían aumentado debido a que la economía siria estaba fallando con los alimentos y otros artículos básicos que escasean.

 

“Tartous está de ‘capa caída’. En las últimas dos semanas, la moneda siria ha perdido el 40 por ciento de su valor. El Estado sirio no tiene ingresos. Siempre está gastando. Las sanciones económicas contra Siria realmente están afectando a la gente”.

 

Y concluyó: “En este mes de mayo, estamos rezando a la Virgen para que nos ayude. Gracias ACN por estar junto a nosotros”.

 

John Pontifex, press@acn-intl.org

Posted on 25 mayo, 2016 in Noticias

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