Anoraks calientes para los hijos de los desplazados en Damasco

“¿Por qué permite Dios que haya tanto sufrimiento en Siria? ¿Por qué tienen que morir inocentes? ¿Por qué Dios no nos concede la paz, a pesar de rezar tanto por ella?”. Día a día, los jóvenes de Damasco plantean estas preguntas a las religiosas. La Hna. Marie-Joseph Chanaa está conmocionada por el sufrimiento que presencia a diario: “La gente está muy traumatizada. Incluso los niños han visto a personas abrasadas por las bombas y pedazos de cadáveres por la calle. Cuando escuchan una explosión, buscan corriendo a sus padres y se esconden”.

No obstante, la Hna. Joseph-Marie no tira la toalla ahí donde otros desesperan: “Yo siempre digo: ‘Señor, estoy en tus manos’. Vivo para ayudar y animar a estas personas. Nosotras, las Hermanas, les decimos: ‘¡No perdáis la esperanza!’. Rezamos mucho con la gente por Siria, rezamos cada día con los niños, las familias y los enfermos. Dios no nos abandonará en esta prueba”.

 

Las religiosas de la orden de las Hermanas de la Caridad de Besançon se ocupan en Damasco de las personas que viven desplazadas en su propio país debido a la guerra. Ahora que el invierno se acerca, las Hermanas se han dirigido a nosotros para pedirnos ayuda: quieren comprar anoraks calientes para 2.000 niños y jóvenes.

Posted on 18 noviembre, 2015 in Noticias

Share the Story

Back to Top