‘Ahora, los talibanes no harán alto ante nada’, dice el Arzobispo

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  • El Arzobispo Coutts advierte de la creciente amenaza que se cierne sobre la gente inocente
  • El prelado pide a las escuelas un minuto de silencio por las víctimas de Peshawar

Ahora, en Pakistán, la gente inocente corre un creciente peligro de ser víctimas de un ataque terrorista, según ha asegurado la cabeza de los católicos paquistaníes, quien ha pedido al Gobierno que refuerce la seguridad tras la masacre en la escuela de Peshawar.

El Arzobispo de Karachi, Mons. Joseph Coutts, ha dicho que el acto terrorista perpetrado el 16 de diciembre fue un “ataque de represalia” contra el Ejército paquistaní, y que los talibanes “no harán alto ante nada” a la hora de dañar a la población.

En sus declaraciones de ayer (miércoles, 17 de diciembre) realizadas desde Karachi en una entrevista con la fundación apostólica Ayuda a la Iglesia que Sufre, Mons. Joseph Coutts, Arzobispo de Karachi y presidente de la Conferencia Episcopal Paquistaní, dijo que la amenaza que se cierne sobre escuelas, hospitales, iglesias, mezquitas y otros lugares públicos ha aumentado y que es crucial que se refuerce la seguridad. En su declaración de ayer, el prelado condenó enérgicamente el ataque y pidió a las 300 o más escuelas y universidades católicas paquistaníes que rezaran y guardaran un minuto de silencio en memoria de los 141 muertos.

En su entrevista con AIS, Mons. Coutts dijo: “Lo que ocurrió ayer fue un signo de desesperación. Los talibanes están preparados para perpetrar ataques brutales y asesinar a alumnos disparándoles a la cabeza. Ahora no harán alto ante nada”. Y prosiguió: “[Las fuerzas de seguridad] deberían reforzarse en los lugares públicos. Aquí nos enfrentamos a gente sin conciencia, a un odio ciego”.

Recalcando que la masacre de Peshawar ha sido la respuesta de los talibanes a los ataques del Ejército paquistaní en las regiones de Jáiber y Waziristán del norte, ambas cercanas a la frontera con Afganistán, Mons. Coutts señaló: “Los talibanes quieren demostrar [a los militares] que pueden golpear a sus hijos y sus familias. El mensaje reza: ‘Podemos atacaros en vuestro territorio’”.

No obstante, el Arzobispo dijo que la masacre de Peshawar no es un signo del creciente poder militar de los talibanes: “No creo que fuera una demostración de fuerza, sino más bien un último intento desesperado de demostrar de lo que son capaces”.

En su declaración, el Arzobispo ha pedido a las comunidades de creyentes que “celebren la Navidad de forma sobria como muestra de respeto a todas las víctimas de los ataques terroristas”. Y ha proseguido así: “En el cumpleaños de Jesucristo, el Príncipe de la Paz, todos los cristianos deben rezar fervientemente por la paz. Es la obligación de todo cristiano ser promotor de paz, reconciliación, armonía y unidad, y trabajar junto con los demás ciudadanos para que Pakistán sea un país libre del flagelo de la violencia y el terrorismo”. Mons. Coutts llamó a sus creyentes a rezar no solo por los masacrados anteayer, sino también por las demás víctimas de los talibanes, entre ellos, los miembros de los equipos sanitarios que administraban las vacunas contra la polio, así como por las 127 personas asesinadas en el atentado de septiembre de 2013 contra la iglesia de Todos los Santos de Peshawar.

Además, el Arzobispo rogó a la gente que rezara por los dos jóvenes trabajadores cristianos de una fábrica de ladrillos – Shama Bibi (24 años) y Sajjad Maseeh (27 años)– que fueron quemados vivos este mes al ser acusados de blasfemia.

En su entrevista con Ayuda a la Iglesia que Sufre, Mons. Coutts rogó a los amigos y bienhechores que rezaran por los cristianos y personas de otras religiones que sufren la violencia en Pakistán: “Es muy importante para nosotros saber que otros están rezando por nosotros, que quieren ayudarnos y que permanecen hombro a hombro con nosotros en la fe. Pese a todas nuestros problemas, las oraciones de todos aquellos que se preocupan por nosotros nos infunden mucha fuerza, por lo que quiero dar las gracias a todos los que se acuerdan de nosotros en estos tiempos de gran tragedia y profunda tristeza”.

Entretanto, también la Comisión Nacional de Justicia y Paz Paquistaní, una agencia de la Conferencia Episcopal Católica que apoya a las víctimas de la persecución, también ha condenado la masacre de Peshawar. En un mensaje firmado por el P. Emmanuel Mani, director de la agencia, y Cecil Chaudhry, director ejecutivo, la agencia ha declarado: “Rogamos urgentemente a los Gobiernos, los partidos políticos, los líderes religiosos, las organizaciones de la sociedad civil y las autoridades judiciales que aparquen sus diferencias personales y políticas, y que se unan para poner fin colectivamente a esta amenaza terrorista. Los Gobiernos, tanto el federal como los provinciales, junto con las agencias de inteligencia deberían tomar medidas serias y efectivas para prevenir tal atrocidad, y también ocuparse de que se incremente la seguridad y se garantice la seguridad de todos los niños y ciudadanos paquistaníes”.

Pakistán es un país prioritario para Ayuda a la Iglesia que Sufre, que en este país de unos 3 millones de creyentes apoya a los cristianos que huyen de la persecución y los provee de Biblias del Niño y edificios eclesiales, además de apoyar a religiosas, seminaristas y catequistas, y subvencionar proyectos para los medios de comunicación.

 

Por: John Pontifex

Posted on 5 enero, 2015 in Noticias

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