«A nuestros niños les regalan féretros por Pascua»

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En Alepo vuelven a agravarse las luchas – «Si esto sigue así, se marcharán aún más cristianos, teme Mons. Audo, Arzobispo de Alepo

Königstein, 28-04-2016. En Alepo, ciudad que fuera la metrópoli económica siria, se han recrudecido de nuevo las luchas entre el Gobierno y la oposición, según refieren representantes de la Iglesia católica a la Fundación Pontificia Internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN). «Desde la pasada semana las luchas han aumentado fuertemente de nuevo, sobre todo desde el sábado; la situación de la población es devastadora. Hay tantos muertos y heridos… Espero que la violencia no se incremente aún más, pero ya ahora la situación es muy mala. Si continúan las luchas todavía más cristianos abandonarán Alepo», declaró el martes el Arzobispo caldeo de la ciudad, Antoine Audo, en una conversación con Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN). «Antes de la guerra vivían en Alepo más de 150.000 cristianos de diferentes confesiones. Hoy en días, dos tercios se han convertido en refugiados en el propio país o han huido al extranjero, por ejemplo a Líbano, pero también a Occidente». Los que se han quedado son, sobre todo, los viejos y los pobres. «Nos ocupamos de ellos gracias al apoyo de Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN). Pero su situación es preocupante desde todos los puntos de vista. La vida diaria está marcada por la pobreza y la falta de suministros.

Mons. Audo siguió diciendo que a los grupos rebeldes dominados tanto por yihadistas como por An-Nusra y que controlan parte de Alepo lo que les interesa es difundir el miedo y el temor con sus bombardeos. «Se trata de grupos financiados desde el extranjero. No proceden de Siria. Aquí, las relaciones entre cristianos y musulmanes eran y siguen siendo buenas. Por supuesto que también antes había fanatismo; pero en general, las relaciones eran buenas. Los cristianos estábamos reconocidos, y en Alepo sigue siendo así. E incluso casi han mejorado, pues los musulmanes nos respetan por nuestra labor caritativa y por el apoyo que les prestamos. Confío mucho en que después de esta guerra tendremos una Siria en la que todos, también los cristianos, gozaremos de todos los derechos y de igualdad».

La religiosa Annie Demerjian también se refirió, conversando con Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), a la intensificación de las luchas en Alepo. «El lunes fue especialmente malo: 17 personas, entre ellas seis niños, murieron en los bombardeos. Había muchos cristianos entre ellos», dice la religiosa, que permanece desde hace años en la ciudad dividida entre el Gobierno sirio y la oposición. «A los muertos hay que añadir los heridos. Una de mis ayudantes sufrió un shock al ver un transporte lleno de personas heridas de gravedad. Además, por los bombardeos han quedado destruidos tantos comercios, casas y automóviles. Confiábamos tanto en que el alto el fuego de las últimas semanas fuera el comienzo del fin de la guerra. Realmente estábamos llenos de esperanza; pero nos hemos equivocado. La situación actual es la peor desde hace mucho tiempo: están cayendo cientos de bombas y misiles. No se habían producido luchas tan encarnizadas desde la Pascua de 2015». Según añade, los cristianos de Alepo están desesperados y agotados, como los demás habitantes musulmanes. «Después de tantos años de guerra, no pueden más. Tienen la sensación de que todo vuelve a empezar, y esto les entristece y encoleriza. Un padre me pidió que rezara por sus hijos, para que vuelvan sanos y salvos a casa. No sé si es posible imaginarse el miedo que están pasando, y eso no solo desde ayer. Creo que en Alepo es donde más afectados estamos por la guerra de Siria. Y sencillamente no podemos entender por qué han de sufrir tanto personas inocentes».

Según continúa diciendo sor Annie, los cristianos ortodoxos de Alepo afrontan con temor su Fiesta de Pascua, que se celebrará el próximo domingo. «Un cristiano ortodoxo me comentó que los niños de todo el mundo reciben regalos por la Pascua; pero en Alepo lo que les dan son féretros. ¿No es infinitamente triste oír algo así?». La religiosa pidió insistentemente oraciones por los habitantes de Siria, hostigados por la guerra. «Por favor, recen por nosotros. Dios es nuestro único asidero».

También el padre franciscano Ibrahim Alsabagh informa de fuertes luchas en Alepo. «Los bombardeos continúan de nuevo. Recientemente cayó un misil en nuestra zona de Azizieh: una casa quedó destruida, otras sufrieron graves daños. En algunas zonas, por ejemplo Midan, la situación era muy crítica. Los obreros que trabajan en nuestro convento vinieron con ojos brillantes y muertos de cansancio porque no habían dormido en toda la noche», dice este religioso, que trabaja en Alepo. «El dólar continúa subiendo, mientras que la gente tiene cada vez más problemas para ganar un poco de dinero para comer. Para nosotros es un pozo sin fondo; toda la labor humanitaria recae cada vez más sobre nosotros, los religiosos, a pesar de estar bien organizados y de contar con la ayuda de voluntarios. Cada día llaman más personas a las puertas del convento; pero también cada vez más familias y otras personas alaban al Señor por la presencia de los religiosos, porque nos hemos quedado en Alepo para ayudar a esas personas desesperadas».

Ayuda a la Iglesia que Sufre presta ayuda a los cristianos de Alepo desde hace años. A través de socios de la Iglesia in situ se financian, entre otros, programas para el suministro de ropa, alimentos y medicamentos. A esto se vienen a añadir ayudas para vivienda y estudios. Además, Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) apoya a cristianos procedentes de Siria e Irak que han tenido que huir de la guerra y el terror, y que han encontrado refugio en sus propios países o en países vecinos.

 

Oliver Maksan, press@acn-intl.org

Posted on 28 abril, 2016 in Irak

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